Una joya del románico castellano queda dañada por un misterioso arreglo con cemento

Los vecinos de Castronuño (Valladolid) denuncian la intervención ilegal en una iglesia del siglo XIII ante a la inacción de Patrimonio

Restauración improvisada y anónima en la iglesia románica de Castronuño, en Valladolid.
Restauración improvisada y anónima en la iglesia románica de Castronuño, en Valladolid. JAVIER ÁLVAREZ

La iglesia románica de Santa María del Castillo erigida en Castronuño, Valladolid, una localidad de 860 habitantes, lleva desde el siglo XIII en lo alto del pueblo. Recientemente alguno de los habituales paseantes reparó alarmado en un elemento inesperado en esa construcción histórica: cemento gris. Alguien había cogido la paleta y el mortero y había apañado por su cuenta un Bien de Interés Cultural (BIC) según la Junta de Castilla y León. Esta intervención irregular ha dañado el valor artístico del templo y abre dos incógnitas en Castronuño: quién lo ha hecho y, sobre todo, cuándo. Unos vecinos creen que ha ocurrido hace poco; otros sostienen que lleva tiempo así, pero que nunca nadie se había percatado del daño. Ahora en el pueblo intentan descubrir al autor de la chapuza mientras acusan a la Junta de no actuar a tiempo y acometer las evidentes mejoras que necesita el edificio.

Caminar alrededor de las paredes de las naves laterales del templo permite disfrutar de unas amplias vistas del río Duero que surca el inmenso páramo castellano. En esos muros se ven varios arreglos que contrastan con el tono marrón claro de la piedra de estas construcciones. El alcalde, Enrique Seoane (representante del grupo municipal Tu pueblo toma la palabra), se resigna mientras señala un ventanuco cerrado con cemento, a unos cuatro metros de altura, algo que denota que el peón anónimo necesitó subirse a una escalera “con una caldereta” para lograr su propósito sin que nadie lo viera. El regidor critica que haya actuado así, pero habla de unas amplias grietas de la nave en la que los hierbajos crecen sin freno, y cuyo tejado necesita reparación: “Lo del cemento es una anécdota”.

El regidor destaca que la protección y conservación que debería acarrear el estatus de BIC supone una traba para que la Diputación o entidades locales puedan sufragar mejoras: “No se puede hacer nada sin el visto bueno del Arzobispado y de Patrimonio, aquí no llega el dinero”. Actualmente la Junta está restaurando unos retablos, algo que según el alcalde se queda corto porque “sin estructura de poco sirve”. Lo que más lamenta es que se intervenga “demasiado tarde”.

La iglesia románica de Santa María del Castillo de Castronuño ha sido "restaurada" con cemento por algún vecino que, con buena intención ha dañado el edificio.
La iglesia románica de Santa María del Castillo de Castronuño ha sido «restaurada» con cemento por algún vecino que, con buena intención ha dañado el edificio. JAVIER ÁLVAREZ

El Arzobispado de Valladolid ha anunciado que eliminará los parches de cemento que han despertado las protestas, aunque sigue dudando de la época en la que se introdujeron esos apaños caseros en la estructura. Por su parte, portavoces de Patrimonio explican que estas actuaciones de “personas sin cualificación” carecen de autorización y que tras recibir la noticia deben “investigar para valorar el impacto de la actuación, la responsabilidad y la reparación” y coordinarse con la diócesis para reparar el daño.

Las obras ilegales ofenden al doctor en historia del Arte de la Universidad de Valladolid Javier Castán, que ha dedicado varias publicaciones a la ermita del Santo Cristo de San Juan. “Parece difícil de creer que en una población de 800 habitantes nadie haya visto a la persona o personas que han intervenido de esa manera tan chapucera e irresponsable, salvo que estemos ante un nuevo caso Cecilia / Ecce Homo de Borja [en alusión a otra restauración cuestionable de un patrimonio artístico]”, reflexiona el académico.

Unos vecinos trabajan en los aledaños de la iglesia de Santa María del Castillo de Castronuño.
Unos vecinos trabajan en los aledaños de la iglesia de Santa María del Castillo de Castronuño. JAVIER ÁLVAREZ

El experto ensalza el templo, obra culmen del románico castellanoleonés tardío, pues la iglesia cuenta con algunas pinceladas de estilo gótico, y censura lo ocurrido. El lugar acoge además la capilla funeraria del prior de los Hospitalarios de San Juan, Fernán Rodríguez de Valbuena, figura crucial en el reinado de Alfonso XI, de cuyas hazañas glosan crónicas, romances y poemas, y que se hizo construir en Castronuño un “patronazgo privado” algo poco frecuente en la época.

A la desazón del alcalde sobre el daño causado al templo románico —las últimas mejoras en la estructura se realizaron, dice, hace 60 años—, se une el malestar de tres obreras que trabajan en las calles del municipio. Las mujeres, que rechazan dar su nombre, comentan de broma que ellas no han sido pese a su maquinaria, y niegan saber qué castronuñero habrá combinado “ignorancia y buena fe” para reparar así el templo.

Carmen Lucas y Carmen Francisco, de 44 y 49 años, caminan junto al mirador del Duero y tildan de “sinvergüenza” al obrero inesperado, pues por mucho que “había que arreglarlo” esta no era la forma. Ni siquiera en el bar El Descanso, habitual foro de confesiones y tertulias, conocen la autoría del desastre. El camarero, Ángel Villareal, sostiene que sus parroquianos han protestado porque el artífice ni se tomó la molestia de emplear cemento blanco para que se apreciara menos en los muros. Ahora bien, atención a las represalias contra el chapuzas: “Si le pillan, que le sacudan. Es un atentado a un monumento histórico”.

Fuente : El País / Juan Navarro .

Un grupo de niños descubre el fósil de una nueva especie de pingüino gigante

El esqueleto mide 1,38 metros y tiene una antigüedad de entre 27,3 y 34,6 millones de años

Ilustración de los pingüinos Kairuku waewaeroa
Ilustración de los pingüinos Kairuku waewaeroa SIMONE GIOVANARDI

En el verano de 2006 un grupo de niños navegó en kayak por el puerto de Kawhia (Isla Norte, Nueva Zelanda) hasta llegar a un punto inaccesible por carretera para buscar fósiles de erizos, como parte de las actividades de un campamento infantil. Una vez allí, algunos de los más pequeños encontraron algo diferente a lo que habían visto. “Había formas de color naranja oscuro en la roca, como metal oxidado. Uno de los padres se inclinó y sopló el polvo y la arena para que pudiéramos distinguir mejor su forma. Todavía no sabíamos de qué se trataba, pero era mucho más grande que cualquier otro fósil que hubiéramos encontrado antes”, explica Esther Dale, que entonces tenía 15 años y es una de aquellas niñas que se topó con este descubrimiento. La Universidad de Massey ha confirmado que se trata de un fósil de un pingüino gigante en una investigación publicada en la revista Journal of Vertebrate Paleontology. Este animal ha recibido el nombre de Kairuku waewaeroa y tiene una altura que alcanza 1,38 metros. La antigüedad se ha estimado entre 27,3 y 34,6 millones de años.

Este pingüino, en comparación con sus parientes cercanos, Kairuku waitaki y Kairuku grebneffi, tiene las patas significativamente más largas. Esa característica es la que ha dado nombre a la especie, ya que waewaeroa significa patas largas, según explica Daniel Thomas, profesor de Zoología en la Universidad de Massey en Nueva Zelanda y autor principal del estudio. A pesar de la destacada altura de este animal, se conocen otras especies también antiguas, como Kumimanu biceae, que son incluso 10 centímetros más altos. Esta cuestión plantea otros debates a los investigadores como las posibles razones de la “diversidad de tamaños corporales dentro de estos pingüinos gigantes”, ahonda Thomas.

Otra de las características distintivas de esta especie nueva es que tiene el codo ligeramente más redondeado. A pesar de que el cráneo no se conservó, los investigadores defienden la hipótesis de que el animal pudiera tener un pico largo en forma de lanza, al igual que en otros pingüinos gigantes. Para clasificar esta ave, se compararon las formas y longitudes de huesos de otros fósiles y especies más modernas. La mayoría de las veces se han utilizado escaneos 3D para ello.

En esta investigación resulta especialmente importante el lugar del hallazgo. Históricamente, la Isla Sur de Nueva Zelanda (Te Waipounamu) es una de las regiones más productivas para los fósiles de pingüinos. La Isla Norte (Te Ika-a-Māui), sin embargo, se ha limitado durante muchos años a unos pocos especímenes fragmentarios. Sobre la importancia regional, el investigador señala que esto es una demostración de que las aves y otros animales del entorno son descendientes de linajes “que se remontan a tiempos muy antiguos” y que se debe actuar como kaitiaki (guardianes) de estos descendientes para poder continuar con este linaje en el futuro.

Un estudio publicado en 2020 confirma, a través de genomas, que el origen del grupo de los pingüinos se sitúa entre Australia y Nueva Zelanda. Andrés Barbosa, investigador del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN), sostiene que este descubrimiento reafirma los datos del estudio: “Es una buena noticia el hecho de que dos métodos suficientemente diferentes coincidan en estos resultados y, por tanto, no cabe prácticamente ninguna duda de que el origen de los pingüinos está en la zona de Nueva Zelanda y que posteriormente, a partir de ahí, distintas especies se fueron expandiendo”. Otro aspecto que el científico considera que se refuerza es que el tamaño de los pingüinos de aquella época es “bastante superior” a los que hay actualmente. El pingüino emperador es el más grande hoy en día y, según Barbosa, tiene una altura de entre 1,2 y 1,3 metros.

Los peligros climáticos para los pingüinos

Pese a que actualmente hay alrededor de 18 especies de estas aves, se han llegado a registrar más de 60 desde que, a finales del siglo XIX, Thomas Henry Huxley publicara el primer informe sobre el fósil de un pingüino. Actualmente, de las casi dos docenas existentes, cuatro se encuentran en una situación de vulnerabilidad y cinco en peligro inminente de extinción, según una lista realizada por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.

“En las aves marinas, en general, y en los pingüinos, en particular, una de las razones principales de la disminución generalizada de poblaciones de muchas especies es el cambio climático, sin lugar a dudas”, explica el científico español. En la Antártida, hay zonas en las que viven pingüinos como el Adelia o el barbijo que están sufriendo reducciones de su población de en torno al 60%, detalla, y añade que esto está “conectado con el cambio climático”, ya que este fenómeno ha provocado la reducción del kril, la principal presa de estos animales. El investigador del MNCN augura que si este fenómeno sigue avanzando y se siguen deshelando zonas es “muy probable” que emerjan nuevas zonas donde se puedan encontrar nuevos fósiles.

Fuente : El País / Laura Camacho.

El almacén de arte de Róterdam que puede revolucionar los museos más importantes del mundo

El Depot Boijmans Van Beuningen, que abrirá sus puertas el 6 de noviembre, funciona como depósito para las 150.000 obras de un museo que atesora obras de El Bosco, Rembrandt, Van Gogh o Kandinsky, y permitirá al público acceder a él y admirar todo su contenido

Sjarel Ex, director del museo Boijmans Van Beuningen, el 1 de noviembre. SAÚL RUIZ

La historia de Países Bajos, con grandes extensiones de terreno ganado al mar, es la de su lucha contra las aguas. La ciudad portuaria de Róterdam ha sufrido varias inundaciones históricas, por eso cuando Sjarel Ex fue nombrado director del museo Boijmans Van Beuningen su principal preocupación era el riesgo que corrían las obras de arte. “Me parecía muy peligroso para las que estaban en el almacén, que además se mantenían en muy malas condiciones”, recuerda. La conciencia de este peligro le dio una idea: hacer otro almacén más seguro en las afueras. Quince años después, su propuesta se ha hecho realidad. Solo que no se ha construido en las afueras, sino al lado del edificio principal, y más que un almacén parece otro museo.

“Esto no es un museo”, niega la mayor Sjarel Ex pocos días antes de la apertura al público del Depot Boijmans Van Beuningen, prevista para el 6 de noviembre. El nuevo edificio posee una función de depósito para las 150.000 obras que componen los extensos fondos de este museo que lleva abierto más de 170 años y que atesora joyas firmadas por artistas como El BoscoRembrandtVan Gogh o Kandinsky, pero también permitirá al público acceder a él y admirar todo su contenido. Por ello pertenece a una tipología híbrida de la que no existen precedentes. Además, los responsables de la institución querían sustentar el edificio sobre criterios de sostenibilidad. Para su diseño se abrió un concurso que ganó el estudio MVRDV, liderado por el neerlandés Winy Maas: una firma que comenzó a obtener reconocimiento internacional gracias al pabellón de su país para la Expo 2000 de Hannover, un proyecto sobre la creación de espacio sostenible considerando las restricciones de tierra en Países Bajos.

Sala de almacenaje y exposición del museo Boijmans Van Beuningen.
Sala de almacenaje y exposición del museo Boijmans Van Beuningen. SAÚL RUIZ

En esta ocasión, MVRDV ha concebido un edificio de 39,5 metros de altura con seis plantas conectadas por escaleras suspendidas. El exterior presenta una forma de campana invertida —otras hipótesis: un jarrón, un macetero, una taza— que va ensanchándose desde la base, y su fachada convexa de 1.664 paneles de vidrio que refleja el entorno. “Es como si flotara sobre el suelo, y además no da la espalda al vecindario”, explica Winy Maas para ICON Design. “Desde fuera es como una pintura viviente, al reflejar los edificios de los alrededores, las nubes, a los paseantes y también a los patinadores, que han encontrado aquí un sitio perfecto para practicar”. También destaca la vegetación que asoma desde su azotea, un espacio que posee más superficie de la que se “roba” al suelo, lo que fue totalmente buscado: “Queríamos devolver el verde sobre el tejado para compensar la pérdida de espacio del parque. El bosque de la azotea es agradable para los visitantes, pero también da un valor añadido en términos de sostenibilidad. Los abedules y pinos y el césped que hemos ubicado allí ayudan a la retención de agua, promueven la biodiversidad y disminuyen el estrés calórico de la ciudad”.

En cuanto al interior, Sjarel Ex lo compara con los grabados de Piranesi, donde rampas y escaleras se entrecruzan interconectando los niveles de sus 14 espacios de almacenaje en cinco zonas con climatizaciones diferenciadas. “Hemos hecho una especie de panóptico”, añade Winy Maas. “Tiene un atrio transparente con mucho cristal atravesado por las escaleras. Todo un rompecabezas, porque teníamos que hacer accesible para todos una colección de arte que cuesta miles de millones de euros”.

El arquitecto holandés Winy Maas, del estudio MVRDV, en el atrio del Depot Boijmans Van Beuningen.
El arquitecto holandés Winy Maas, del estudio MVRDV, en el atrio del Depot Boijmans Van Beuningen. SAUL RUIZ

Ese es su principal rasgo distintivo: si la función que se espera de un museo es exhibir y la de un almacén ocultar, aquí todo gravita en torno a la tensión entre lo que se muestra y lo que se esconde. La mayor parte de las piezas se preservan en paneles móviles de almacenaje (los conocidos como peines), pero una selección de ellas pende dentro de abigarradas urnas de vidrio que parecen inspiradas en el sistema expositivo inventado por la arquitecta ítalo-brasileña Lina Bo Bardi. Paradójicamente, la teatralidad del sistema recuerda también a las paredes cubiertas de cuadros de suelo a techo de los museos del siglo XIX.

En salas como la que almacena joyas pictóricas de la Edad Media al Barroco, el espectador puede ver los camiones entrando y saliendo, los procesos de conservación y lo que ocurre en el depósito. “Hay una zona más restringida, solo accesible en compañía de un guía, pero el resto es de libre circulación”, explica el director. No solo se mostrarán fondos pertenecientes al Boijmans Van Beuningen, sino también a otras colecciones privadas: “A cambio de un alquiler, los coleccionistas pueden disponer de un espacio y de nuestros servicios de conservación para sus obras, que además quedan expuestas al público”.

Taller de restauración y documentación del museo Boijmans Van Beuningen.
Taller de restauración y documentación del museo Boijmans Van Beuningen. SAÚL RUIZ

Actualmente, la sede principal se encuentra cerrada por unos trabajos de remodelación que no se espera terminar antes del año 2027. Cuando se produzca la reapertura, las piezas se distribuirán entre ambos edificios: “Volveremos al esquema anterior, con 3.000 obras expuestas permanentemente en el museo, mientras que el depósito se quedará para mostrar sus cocinas”.

La inauguración del Depot llega en un momento crucial para el sector museístico. Por un lado, en unas grandes pinacotecas que suelen exponer únicamente entre un 5% y un 10% de sus fondos, está abierta la discusión sobre los criterios de selección por los que algunas obras deben ser mostradas al público y otras quedan relegadas a los sótanos. Por otro, el cambio climático amenaza también las colecciones artísticas. En 2016, los museos del Louvre y de Orsay tuvieron que cerrar al público unos días y trasladar a las plantas superiores las obras del almacén ante el anuncio de crecidas del Sena, tras lo cual el Louvre construyó un nuevo depósito en Liévin, al norte de Francia, cerca de su centro de Lens. Se desvela así la necesidad de edificar almacenes más seguros, pero también más prácticos y espaciosos.

Los expertos del museo Victoria and Albert hicieron varias visitas a Róterdam cuando comenzaron a establecer los requerimientos de su propio depósito en el parque olímpico del este de Londres, que finalmente ha diseñado otro gran estudio, Diller Scofidio + Renfro. Sjarel Ex no descarta la posibilidad de seguir exportando su modelo a otros centros de arte: “El mundo profesional nos sigue: cada semana viene alguien para ver qué hemos hecho. Llegan de Corea del Sur, Canadá, Noruega… Somos una combinación única de museo y depósito, y eso es tener lo mejor de dos mundos”.

Exterior del museo Boijmans Van Beuningen.
Exterior del museo Boijmans Van Beuningen. SAÚL RUIZ

Fuente : El País / Lanko López / Saúl Ruiz (vídeo)

La Policía recupera una espada íbera expoliada que se vendía en internet

La falcata posee gran valor porque, al contrario de lo que era habitual, no fue doblada o dañada para impedir su uso tras la muerte del guerrero que la poseía

Conjunto de las piezas íberas expoliadas recuperadas por la Policía Nacional este miércoles, entre las que se encuentra la falcata no doblada (la más grande en el centro).
Conjunto de las piezas íberas expoliadas recuperadas por la Policía Nacional este miércoles, entre las que se encuentra la falcata no doblada (la más grande en el centro).

Era la gran arma de los guerreros íberos, la falcata, la que causaba el horror entre las legiones romanas, que se vieron obligadas a reforzar con hierro el borde de sus escudos para contrarrestar la potencia de su corte curvo. Ahora, la Policía Nacional ha recuperado una, fechada entre los siglos III y II a. C., que se mostraba a la venta en las redes sociales y que procedía del expolio de un yacimiento en Andalucía, posiblemente en Jaén. Esta espada prerromana incautada posee otra característica que la convierte en especial: no está amortizada (doblada e inutilizada, en argot arqueológico), sino que mantiene su hoja tal y como salió de la forja del herrero hace más de 2.300 años. Eran tan apreciadas y valoradas, que el soldado al morir era inhumado junto a ella, amortizada para que nadie más pudiese usarla. Ambos quedaban unidos en el más allá.

El ritual funerario ibérico consistía, a grandes rasgos, en la incineración del cadáver sobre una pira y la colocación de las cenizas del fallecido en una urna junto a su ajuar, que en el caso de los guerreros o personajes destacados, incluía su armamento: lanzas, puñales o falcatas. Estas tan apreciadas piezas eran fabricadas en hierro, pero antes de ser entregadas a su propietario el metal de su hoja ―dividido en tres planchas― se enterraba bajo el suelo entre dos y tres años, de tal manera que se generaba un proceso de oxidación que eliminaba las partes más débiles. Posteriormente, se unían las tres planchas depuradas y a la central se le añadía la empuñadura.

Poseían una forma curva y asimétrica para distribuir mejor el peso y concentrar sobre su filo la fuerza del movimiento. Además, solían acanalarse para aligerarlas, aunque las incisiones se rellenaban con hilos de plata. Las empuñadoras contaban con pomos que representaban animales como caballos, aves o grifos, y sus cachas se cubrían de hueso o marfil.

La Policía Nacional, según una nota hecha pública este miércoles, sostiene que la pieza incautada procede de un expolio, aunque no indica el lugar. La extracción ilegal de un objeto de este tipo resta un enorme valor científico al hallazgo, ya que lo descontextualiza e impide conocer si procede de una tumba o de un depósito de armas.

“Además”, sostienen los agentes, “el hecho de que la pieza no haya sido amortizada tras la muerte del soldado, generalmente doblando la hoja a golpes, aumenta significativamente su valor, ya que resulta difícil encontrarlas en dicho estado”. Fuentes arqueológicas recuerdan, sin embargo, que el hallazgo de una falcata no amortizada, si bien es infrecuente, no resulta excepcional, como demuestran las existentes en diversos museos españoles, entre las que destaca la de doble filo de Almedinilla (Córdoba), que se expone en el Museo Arqueológico Nacional.

La investigación policial se inició cuando los agentes tuvieron conocimiento de la existencia de una publicación en las redes sociales “en la que un usuario llevaba a cabo una consulta en relación a una falcata íbera, con empuñadura de cabeza de ave” que estaba en su poder.

Tras varias gestiones policiales ―y con el objetivo de confirmar la existencia de la pieza arqueológica, determinar su ubicación y recuperarla― los investigadores consiguieron identificar a la persona que estaba ofreciéndola para su venta: un ciudadano español con residencia en una localidad de la provincia de Jaén. El territorio íbero se extendía en la Antigüedad por las costas mediterráneas, desde el sureste de Francia al oriente de la actual Andalucía.

La investigación policial, no obstante, no quedó solo en la recuperación de la espada, sino que los agentes comprobaron que el investigado tenía en su poder otras 202 piezas arqueológicas que también fueron recuperadas. Aunque la Policía no ha ofrecido más datos, las fotografías que ha hecho públicas muestran puntas de lanza, flechas, fíbulas, monedas o hebillas. Los expertos consultados por este periódico no se aventuran a valorar la incautación. “Hasta que llegue al museo no podemos adelantar nada. Pero es un auténtico desastre. Todo fuera de su lugar. Qué batiburrillo y qué expolio”, se lamentan.

Fuente : El País / Vicente G. Olaya .

La obra de Banksy que se autodestruyó tras ser subastada se revende por 21 millones de euros

‘Niña con globo’, renombrada por el artista británico como ‘El amor está en la papelera’, fue triturada en directo por un mecanismo oculto tras ser adjudicada en 2018 por 1,2 millones de euros

El famoso grafiti de Banksy con la imagen de una niña y un globo en forma de corazón, que se autodestruyó tras ser vendido en una mítica subasta hace tres años, ha sido revendido este jueves en una nueva puja organizada por Sotheby’s por 21 millones de euros. El precio de la obra, que había sido estimada entre cerca de 4 y 6 millones, ha superado las expectativas de la casa de subastas y ha establecido un nuevo récord para el artista. Oliver Barker después de golpear el martillo ha bromeado: “La obra sigue allí, no puedo creerlo”, haciendo referencia al susto llevado en la venta de la obra tres años atrás.

Fue el 5 de octubre de 2018 cuando, después de que el martillo confirmara la oferta ganadora de Niña con globo, por valor de 1,2 millones de euros, un mecanismo oculto empezó a triturar la obra ante los ojos atónitos de los presentes. El proceso de autodestrucción se detuvo a la mitad por un fallo del sistema que, según afirmó el artista en su Instagram, “funcionaba siempre en los ensayos”. Banksy explicó en un vídeo cómo había instalado la trituradora y, citando a Picasso, lo justificó: “El impulso de destruir es también un impulso creativo”.

La obra, que quedó colgando del marco dorado con la mitad del lienzo cortado en tiras, fue renombrada por el artista como El amor está en la papelera. Al final, el acto de destrucción se transformó en un momento de creación y aquella inesperada performance marcó un hito al ser la primera vez que se producía una nueva obra en el transcurso de una licitación pública. Sotheby’s, que también fue la organizadora de aquella puja, sostiene que esta obra “es, sin duda, el trabajo más grande de Banksy hasta la fecha”.

Banksy pintó por primera vez la imagen de la chica con el globo rojo en una pared en la calle de Great Eastern, en Londres, en 2006. La versión subastada en 2018 fue trazada con aerosol y acrílico sobre lienzo. Después de su destrucción, ya renombrada como El amor está en la papelera, fue exhibida públicamente en museos de Londres, Hong Kong, Taipéi y Nueva York. Banksy, que nunca ha confirmado su identidad, es uno de los 20 artistas más cotizados del mundo. Su segunda obra más valiosa es El que cambia el juego, una pintura creada para recaudar fondos para el sistema de salud inglés tras la pandemia, que fue vendida el pasado mes de marzo por 19 millones de euros. El tercer puesto lo ocupa el Parlamento transferido, un lienzo con la imagen de la inglesa Cámara de los Comunes llena de chimpancés, que se vendió por cerca de 11 millones en 2019.

El misterioso artista empezó hacer grafitis en las calles de Bristol en la década de los noventa y llamó la atención por su tono satírico al abordar temas como la lucha de clases, la inmigración y el consumismo. Entre su arte callejero se incluyen grafitis de policías besándose y un chimpancé con un cartel que dice: “Ríete ahora, pero un día yo estaré al cargo”. Banksy también ha tratado de burlarse del mercado del arte y, entre los años 2005 y 2007, colocó diversas obras falsas entre las colecciones de los museos más famosos del mundo. Este viernes, un día después de la puja en Sotheby’s, la casa Christie’s licitará un díptico relacionado con esta obra y también titulado Niña con globo, dos pequeños lienzos de 30 centímetros, con precios de salida entre tres y cuatro millones de euros.

El díptico 'Niña con globo' del artista británico Banksy, que forma parte de la próxima subasta del 15 de octubre en Christie's.
El díptico ‘Niña con globo’ del El artista británico Banksy, que forma parte de la próxima subasta del 15 de octubre en Christie’s. TOBY MELVILLE (REUTERS)

Fuente : El País / Daiane Nora .

Si usas el navegador Google Chrome es importante que actualices

Os dejamos una información de servicio importante que acaba de emitir la Oficina de Seguridad del Internauta. Clic sobre la imagen para ver la nota completa.

FUENTE: OSI / CENTRO CULTURAL DE VALDERREDIBLE

No cancela quien quiere, sino quien puede

Interesantísimo artículo de opinión de la escritora Carmen Domingo donde hace referencia a la cultura de la cancelación. Interesantísimo para reflexionar y pensar sobre lo que dice.

Lo políticamente correcto se está convirtiendo más en un instrumento con fines antidemocráticos, que en un instrumento en defensa de minorías y de vulnerables, en algo más peligroso que solidario.

La frase del título no es mía, se la escuché a Ana Iris Simón hace unos días en un podcast. Hacía referencia a la cultura de la cancelación, que tan de moda está en estos últimos tiempos, en la que los autodenominados jueces de lo políticamente correcto, desde un determinado sector que se proclama de izquierda, se abalanzan, por lo general en redes sociales, contra una persona por emitir una opinión distinta a la que ellos esperan, que suele ser, a su juicio, no favorable a un colectivo que se presenta como vulnerable.

La periodista Ana Iris Simón, víctima del intento de la cultura de la cancelación tras la publicación de casi todas sus colaboraciones en prensa, argumentaba que ella, frente a otras “víctimas”, tenía la suerte de que no se hiciera efectiva, es decir no le impidieran seguir escribiendo. Porque de eso se trata la cultura de la cancelación, de que tú y/o tus opiniones y trabajos, acaben proscritos, expulsados del panorama público y cultural. Parece que, cuanto más famosa es la víctima, menos efectiva es la “cultura” de la cancelación.

El primer afectado de las cancelaciones fue el humor: aquellos chistes que mencionan colectivos “desfavorecidos” no gustaban por poco respetuosos, olvidando por completo la función irónica del humor; pero luego las afectaciones han ido más allá de lo lúdico. Se ha llamado a la quema de libros, se han cambiado denominaciones históricas para no ofender, se han boicoteado películas, columnas de diarios, libros, videojuegos, anuncios publicitarios… Sin ir más lejos, hace unos días el consejo escolar de Toronto rechazó una charla de la premio Nobel Nadia Murad, iraquí de ascendencia yazidí torturada por los yihadistas, porque podía “fomentar la islamofobia” (parece que los vulnerables a proteger aquí eran los islamistas, no las torturadas que han sufrido su violencia).

El asunto es tan preocupante que el pasado año logró el consenso entre intelectuales de diferente perfil ideológico para denunciarlo en un manifiesto en la revista estadounidense Harpers. Allí lo firmaron desde Noam Chomsky a Salman Rushdie, de J.K. Rowling a Margaret Atwood, todos ellos sintiéndose amenazados por la cultura de la cancelación.

Cómo a nadie en su sano juicio se le va a ocurrir ir contra las palabras libertad, democracia, derechos, respeto a la diversidad… que son las utilizadas por los que cancelan para justificar su acto. Así pues, aquellos contrarios a esa cancelación se callan, y con su silencio justamente alimentan aquello con lo que no estaban de acuerdo.

Las hordas canceladoras siempre lo hacen bajo la bandera de la defensa de alguna víctima de algo. Está claro que, como explica Daniele Giglioli en su libro Crítica de la víctima: “La víctima es el héroe de nuestro tiempo. Ser víctima otorga prestigio, exige escucha y promete y fomenta reconocimiento, activa un potente generador de identidad, de derecho, de autoestima. Inmuniza contra cualquier crítica, garantiza la inocencia más allá de toda duda razonable”. ¿Cómo se nos ocurre acusar a una víctima de ser culpable o responsable de algo? Imposible, claro. La víctima es intocable y en nombre de la defensa de la víctima se puede cancelar a cualquiera bajo la acusación de “agredirla”.

Y no olvidemos que no solo se llama cancelación, sino cultura de la cancelación, y una cultura lo engloba todo, porque apela a crear un determinado clima ideológico, y ese clima lo que pretende es una hegemonía cultural que establece lo que puede decirse o no, lo que puede opinarse o no, hasta acabar creando una sociedad intimidada en la que muchos callan por miedo al aislamiento. En definitiva, la cultura de la cancelación acaba siendo una amenaza contra la libertad de expresión, que actúa contra la sociedad civil de la mano de grupos que se otorgan el marchamo de “hacer lo moralmente correcto”, lo que implica que los demás, claro, que no lo hacen, no son moralmente aceptables y, por lo tanto, hay que cancelarlos.

¿Lo políticamente correcto se está convirtiendo en una amenaza para la libertad de expresión en pleno siglo XXI que se extiende a todas las ramas de la sociedad? ¿Estamos viviendo una caza de brujas 2.0? ¿Molesta que se haya vivido una redistribución del poder en el ámbito de la opinión? ¿Acabaremos viviendo un clima de conformismo ideológico que ahoga la libertad de expresión oculto bajo el paraguas de la lucha social y de la discriminación? ¿Le está arrebatando la izquierda a la derecha acciones como la censura y la persecución bajo la coartada de una falsa solidaridad con los débiles?

Visto lo visto, una tiene la sensación de que la cultura de la cancelación es más un instrumento con fines antidemocráticos que un instrumento en defensa de minorías y de vulnerables, lo que la convierte en algo más peligroso que solidario. Y acaba generando un círculo vicioso pernicioso, porque es en nombre de la inclusión que se excluyen determinadas ideas. Como dice Slavoj Zizek, “a menudo la noción de tolerancia enmascara a su opuesto, la intolerancia” y acaba generando monstruos.

FUENTE: DIARIO EL PAÍS / CARMEN DOMINGO

Cuando internet no es una barrera (por muy lejos que vivas)

En Colombia acceder a la red es un servicio público esencial desde julio, pero la brecha digital en las zonas rurales de Medellín sigue siendo del 60%. Una iniciativa del Ayuntamiento está llevando routers a un corregimiento alejado como prueba piloto para hacer realidad ese derecho

César Correa (9) juega con el teléfono de su madre, en el corregimiento de San Sebastián de Palmitas, en noviembre.
César Correa (9) juega con el teléfono de su madre, en el corregimiento de San Sebastián de Palmitas, en noviembre. SANTIAGO MESA

La pandemia pilló a Sofía Ríos, de ocho años, con más dificultades que muchos niños de Medellín para seguir aprendiendo. Vive en el corregimiento de San Sebastián de Palmitas, un precioso pueblo rural a escasos 40 minutos de Medellín, aunque nada se parece a la vida en la ciudad. Aquí no llegan las prisas ni el cemento. Pero tampoco internet. ¿La solución para no perderse las clases que se impartieron a través de plataformas virtuales? Una especie de locutorio improvisado hecho de madera y telas impermeables con una silla de plástico dentro, ubicado en un extremo de la finca; el único rincón de la casa al que llegaban los datos del móvil de su mamá, Luz Análida Ríos Ospina, de 39 años.

“Pagábamos 30.000 pesos (ocho euros) por semana y no siempre nos alcanzaba. Había meses que perdía varios días”, recuerda la madre. La familia ingresa cerca de 900.000 al mes. Unos 200 euros. Un proyecto del ayuntamiento para acercar la conexión a los alrededores del municipio colombiano convirtió este ranchito que hacía de sala de estudios en un trastero. “Ahora no lo necesita; se puede unir desde dentro de la casa”, narra.

Conectarse a internet es una obligación a cargo del Gobierno. La Ley 2108 de 29 de julio de 2021 establece de forma expresa el acceso como un servicio público de carácter esencial en Colombia. Pero hasta ahora es un derecho que no sale del papel. La brecha digital en los cinco corregimientos de Medellín es casi del 60%, según los últimos datos de la administración. Apenas cuatro de cada diez casas cuentan con conexión al mundo virtual. Una cifra que se invierte en la capital. Para cerrar este abismo entre ciudadanos del mismo municipio, el ayuntamiento lanza un proyecto piloto en el que se instalaron 20 routers con 30 megabytes por segundo que hacen del trabajo, los estudios y el ocio, algo más fácil.

Doña Luz Análida Ríos Ospina (39) en su casa de San Sebastián de Palmitas, Medellín, frente al ordenador del técnico de la Alcaldía.
Doña Luz Análida Ríos Ospina (39) en su casa de San Sebastián de Palmitas, Medellín, frente al ordenador del técnico de la Alcaldía. SANTIAGO MESA

Esta iniciativa surge en el laboratorio de innovación Mede-in. El equipo encargado mapeó 238 retos para mejorar la ciudad desde convocatorias abiertas. De todas ellas, tres fueron seleccionadas como prioritarias. “Llevar conectividad a los corregimientos fue una de ellas”, explica Jennifer Atehortua López, subsecretaria de Ciudad Inteligente de la Secretaría de Innovación Digital de Medellín. “La topografía acá es muy difícil, estamos entre montañas”. Pero el runrún era el mismo: “Tiene que haber una forma de que llegue”.

“Las propuestas que se presentaron fueron evaluadas por ciudadanos de la cuádruple hélice (Estado, universidad, empresa y emprendedores). Algunos eran ingenieros especialistas otros tenían experiencia en telecomunicaciones”, explica Gabriel Osorio, del equipo de Ciudad Inteligente, “tuvieron en cuenta parámetros como la mayor cantidad de hogares conectados, mayor ancho de banda en la conectividad entregado a cada hogar, mayor cantidad de veredas con cobertura, estabilidad de la solución, tiempo de entrega…”.

La empresa TIC Line fue la elegida para afrontar el reto. “Además de darnos una solución muy buena, y nos iban a regalar 20 tablets para los beneficiarios”, cuenta Atehortua. Y es que, dado que nunca antes habían tenido acceso a internet, el único dispositivo inteligente de las familias eran los teléfonos móviles. Muchas veces, solo uno por grupo. El proyecto aspira también a proporcionar cursos básicos para que las familias (en su mayoría, de campesinos) sientan la tecnología como un “aliado” y no algo lejano y complicado. El proyecto durará un año y una vez acabada la prueba piloto, aseguran, se buscará la forma de darle continuidad al modelo gratuito. Además de los 20 beneficiarios directos, se instaló una zona wifi pública en una de las veredas del corregimiento, que será alimentada de energía proveniente de paneles solares.

En la repisa de la casa de Doña Luz Ríos descansa un florero hecho con una botella de alcohol, unas margaritas a base de envoltorios de detergentes y un artefacto para sostener el móvil con tapas de botellas derretidas. Youtube ha abierto un mundo de oportunidades en la casa de estos campesinos dedicados a la siembra de plátano y café y al reciclaje. “También estoy aprovechando para aprender técnicas de cultivo más sostenible”, cuenta. “He aprendido nuevos injertos, venenos naturales… Lo hemos tenido poquito tiempo, pero lo hemos aprovechado”, se ríe. Sofía le sacó provecho también: desde hace unas semanas, se sienta casi todos los días delante de la pantalla a aprender inglés.

El corregimiento de San Sebastián de Palmitas, con una brecha digital del 60%.
El corregimiento de San Sebastián de Palmitas, con una brecha digital del 60%. SANTIAGO MESA

La familia fue escogida por una de las maestras de la escuela rural de la zona, encargada de identificar los hogares en los que más falta hacían. Una semana después de informarse, ya tenían a los técnicos en la casa instalando el equipo. Hasta ahora, dicen, les funciona bien. Esta semana entrante se repartirán las ansiadas tablets que, asegura, facilitará la conexión: “Hasta ahorita somos tres que nos conectamos desde el mismo celular”.

En la casa de César Correa Sucerquia, de nueve años, internet llegó como agua de mayo. Aunque a Magalí, la madre, le hubiera gustado que se aplicara más con los estudios, para el pequeño tímido es una enorme fuente de diversión: “Acá escucho música y juego”, expresa sin apartar los ojos de la pantalla. Esta pequeña casa de madera presume de dos enormes ventanales sin cristal con vistas a un hermoso barranco que esconde todas las tonalidades de verde. Antes de la pandemia tenían cierta estabilidad económica, pero la covid-19 lo puso todo patas arriba. “En ese tiempo ni celular tenía. Así que los estudios de César iban a estar bien difíciles. Él no me estudiaba nada”, narra. Se gastaron la mitad de su salario mensual en un teléfono para que pudiera conectarse con datos. Ahora, con un teléfono y conexión gratuita, se ríe, no tiene excusa para no estudiar. César, sin embargo, sigue con la mirada clavada en los dibujos como si la cosa no fuera con él.

Fuente : El País / Noor Mahtani .

Llaves, coches, cubiertos: la historia tras el trabajo más extraño de Vetusta Morla  

El grupo madrileño ha compuesto la música de la película ‘La hija’, pionera en España en el empleo de una mezcla de sonido multidimensional y envolvente. Considerado el siguiente paso evolutivo tras el mono y el estéreo, el formato ya está disponible en la plataforma Apple Music

El grupo Vetusta Morla.
El grupo Vetusta Morla. JERÓNIMO ÁLVAREZ

“El lenguaje del estéreo ha funcionado durante años, pero esto es otra cosa. Es emocionante, porque la música te está rodeando y te está abrazando”. Juanma Latorre, guitarrista y teclista de Vetusta Morla, se muestra así de vehemente hablando de la nueva técnica que la banda madrileña ha tenido la oportunidad de explorar en su ya penúltimo trabajo —puesto que este noviembre prevé el lanzamiento de su próximo disco, Cable a tierra—, la banda sonora de la película La hija, del director Manuel Martín Cuenca. Se trata del audio espacial, concepto con el que se denomina al formato desarrollado por Apple Music y Dolby Atmos, con un sonido envolvente que supera las dos dimensiones habituales de las grabaciones mediante una sensación de direccionalidad, como si la música se desarrollase o se desplazase alrededor del oyente. “Una de las cosas que más me gusta es que te abre la puerta a componer de otra manera. Para nosotros, el siguiente reto es pensar una canción pop, en el amplio sentido del término, para esta tecnología”, cuenta Latorre a ICON en el estudio de grabación y mezcla Best Digital, en Boadilla del Monte (Madrid), tras reproducir ante los medios unos ejemplos de su trabajo.

El audio espacial ha permitido al grupo ir un paso más allá en la propuesta que les hizo Martín Cuenca: crear una banda sonora a partir de sonidos que estuvieran en la propia película. “Nos pareció una idea muy atractiva, y además nos permitió ser parte autoral del proyecto casi desde el principio”, dice a ICON el también guitarrista de la banda Guille Galván. Su canción Reina de las trincheras, por ejemplo, está integrada en el argumento como una nana que una madre canta a su bebé. En la música de La hija pueden encontrarse sonidos de agua, de llaves, de coches o incluso de los cubiertos que utilizan los personajes en las escenas en las que comen. “Nos encargamos de seleccionar una serie de instrumentos que cumpliesen una función percusiva, otros una función más de cuerda, y con todos ellos construir una orquesta virtual. Se trataba de encontrar la frecuencia exacta y el armónico exacto de cada sonido, que te diera la nota y, a partir de ahí, como si fuéramos lutieres electrónicos, ir consiguiendo que eso se reprodujera en un piano. Ha sido de lo más bonito y divertido, porque te hace ver que en todo hay música, incluso en los ruidos de las cosas”, desarrolla Galván.

“No nos interesaba hacer ese tipo de banda sonora que, de alguna forma, te manipula en el momento adecuado para que sientas emoción. Lo que queríamos era que, al estar viendo la película, de pronto se notara que había una música sin que se supiera cuándo había empezado. El formato del audio juega muy a favor, porque son elementos que están en la escena y, por tanto, tiene una ubicación. Con el audio espacial, los puedes situar de manera literal”, explica Juanma Latorre.

Vetusta Morla compuso la música de la película durante el confinamiento por la pandemia en 2020, con los miembros del grupo enviándose archivos y pistas desde sus casas. La llegada al estudio de Boadilla del Monte, donde hicieron las mezclas y probaron el nuevo formato, hizo que el grupo descubriera “sorpresas muy agradables” y otros elementos que “había que domar”, según reconoce Latorre. “Se distinguen muchas cosas que no se aprecian en el estéreo. Usamos unos panderos cuadrados de Salamanca, que tienen un cascabelito que en estéreo es imposible de percibir. Aquí se escucha perfectamente. ¡El ingeniero de sonido nos preguntó si habíamos sampleado un vaso!”.

“Hasta ahora, para generar sensación de espacio, se han usado trucos como las reverberaciones o los delays [efecto que consiste en la multiplicación y retraso de un sonido], aunque realmente tienen más que ver con la profundidad. Es la primera vez que el formato digital pone sobre la mesa un plus que no tiene el formato físico, que es la posibilidad de jugar con el eje de arriba y abajo”, reflexiona Guille Galván. El audio espacial ya ha sido incorporado a la plataforma Apple Music, compatible con Dolby, y puede escucharse con la última generación de auriculares específicos de la compañía, AirPods y Beats. La herramienta ha sido utilizada por artistas como Ariana GrandeJ Balvin o The Weeknd. Vetusta Morla es el primer grupo español en dar este paso a través de su banda sonora.

Pucho, cantante de Vetusta Morla
Pucho, cantante de Vetusta Morla. JACOBO MEDRANO

La película La hija, que pudo verse en el pasado Festival de San Sebastián y que protagonizan Javier Gutiérrez y Patricia López Arnaiz, tiene programada como fecha de estreno el 26 de noviembre, mismo día en que sale el nuevo disco de Vetusta Morla, Cable a tierra (mezclado en formato estéreo, no espacial). “La tarde da para comprar el disco e ir también al cine”, bromea Latorre. La música de la película, por su parte, se puede escuchar en plataformas de streaming y también en vinilo desde el pasado septiembre.

Al asalto de las pantallas

La colaboración de Vetusta Morla con el director Manuel Martín Cuenca no es la única de la temporada dentro del panorama rock: también la banda sevillana Derby Motoreta’s Burrito Kachimba ha compuesto la música original de la recientemente estrenada Las leyes de la frontera, de Daniel Monzón. “Hay un factor diferencial de estilo, porque un grupo se va a salir del entorno sinfónico, casi filarmónico, que suelen tener las bandas sonoras”, opina el guitarrista y teclista de Vetusta Morla, Juanma Latorre, que reivindica el papel que estas formaciones pueden tener en el cine, el de “ser punta de lanza y vanguardia en el uso de otros sonidos”. El propio Martín Cuenca, de hecho, rara vez trabaja con compositores convencionales de películas. En Caníbal(2013) recurrió únicamente a música de procesiones de Semana Santa. En su anterior título, El autor (2017), el encargo de componer la banda sonora recayó en José Luis Perales. Y para La flaqueza del bolchevique (2003) se sirvió de canciones de Extremoduro.

Para el grupo madrileño, que afirma haber recibido antes varias ofertas de este tipo, la de La hija tampoco ha sido su primera experiencia en el terreno de las bandas sonoras: en 2013 pusieron música al videojuego indie Los ríos de Alice, de Delirium Studios. No obstante, Guille Galván explica que el proceso, en aquel caso, fue “muy diferente”. “El criterio para el videojuego era construir pasajes que, en un momento dado, pudieran tener una duración infinita si el jugador era torpe o no se pasaba la pantalla muy rápido. Se trataba de generar loops o ráfagas, con una premisa basada en nuestras propias canciones, mediante versioncitas o reconstrucciones de melodías a modo de guiño para los seguidores”, indica el guitarrista, que, sin embargo, otorga valor a aquella banda sonora como precedente, al tratarse de la primera vez que los miembros de Vetusta Morla producían y grababan su música, como han vuelto a hacer en esta ocasión.

De izquierda a derecha: Jorge González, Pucho, David García 'Indio', Guille Galván y Juanma Latorre, miembros de Vetusta Morla, en el WiZink Center de Madrid.
De izquierda a derecha: Jorge González, Pucho, David García ‘Indio’, Guille Galván y Juanma Latorre, miembros de Vetusta Morla, en el WiZink Center de Madrid. JAIME VILLANUEVA (EL PAÍS)

Una versatilidad artística que la banda está teniendo que aplicarse, en el contexto actual, de diversas formas. Con las restricciones sanitarias relajándose poco a poco para la música en directo según cada comunidad, Vetusta Morla sigue ofreciendo conciertos durante el tránsito a la normalidad definitiva, que esperan consolidada para su actuación en el Wanda Metropolitano de Madrid, prevista para el verano de 2022. “En pandemia ha hecho falta tener cintura porque cada día era una aventura diferente. El otro día en Murcia, por ejemplo, fue con el público de pie. Vamos alternando, aunque en este tiempo hemos tratado de llevar el espectáculo de manera relativamente tranquila, recreándonos en pasajes un poco más de ensoñación y reservando cosas con más filo para otro momento”, explica Juanma Latorre. Sobre la posibilidad de trasladar también la experiencia del audio espacial al directo, con sonidos repartidos entre el público, el músico se muestra interesado, aunque cauto, por la complejidad técnica y de infraestructura que ello implicaría. “Esperamos que nos llegue el momento de probarlo. Querrá decir que nos va muy bien si podemos hacer algo de ese calibre, así que, por nosotros, que llegue”.

Fuente : El País / Jaime Lorite .

Mariano Fortuny Madrazo, el artista que diseñó la belleza

Una exposición en Granada recorre la obra artística y personal de quien se definió como “un pintor que trabajó en muchas cosas”

Una de las obras de Mariano Fortuny Madrazo que se exponen en Granada.
Una de las obras de Mariano Fortuny Madrazo que se exponen en Granada. FERMÍN RODRÍGUEZ

Orson Welles vistió sus trajes en Otelo. Charles Chaplin le compró más de 30 vestidos. Apasionado de la tecnología, inventó un sistema de iluminación teatral indirecta radicalmente novedoso en su momento. Diseñó escenografías, inventó maquinaria teatral y creó el vestido Delphos, con el que, por ejemplo, Lauren Bacall recogió su Oscar en 1979. Y, mientras hacía todo eso, siempre mantuvo la pintura como un ejercicio permanente. Ese fue Mariano Fortuny Madrazo, un artista de elegancia infinita y un ingeniero sin título pero con sobrada formación que se autodefinió como “un pintor que trabajó en muchas cosas”. Granadino, nacido ahora hace 150 años, Fortuny Madrazo vivió en París y Roma para, finalmente, recalar en Venecia con 18 años. Allí se instaló y residió el resto de su vida. Fue pintor, grabador, fotógrafo, diseñador, escenógrafo, tecnólogo e inventor. Como artista fue un incansable diseñador de objetos bellos. Como técnico, más de 130 patentes dan idea de una búsqueda constante de soluciones a problemas que detectaba. La exposición Mariano Fortuny Madrazo. De Granada a Venecia repasa ahora en su ciudad natal esa polifacética vida en el Museo Caja Granada, en una muestra abierta hasta final de marzo.

Fortuny Madrazo era hijo del pintor del mismo nombre y nieto, por parte de madre, de Federico Madrazo, pintor y director del Museo del Prado. Sin ninguna relación previa con Granada, sus padres llegaron a esa ciudad huyendo del éxito tras la espectacular acogida en París de La vicaría, la obra más aclamada del padre, que se vendió por el entonces desorbitado precio de 600.000 francos. La presión de marchantes y coleccionistas le asfixiaba y alguien le habló de Granada, una ciudad tranquila y con buena luz. La familia se instaló en la ciudad, junto a la Alhambra, en la Fonda de las Siete Puertas. Ahí nació Mariano Fortuny. Cuando tenía tres años, el padre murió y Cecilia, la madre, se llevó a sus dos hijos a París. De allí a Roma y, finalmente, a Venecia. Mariano Fortuny nunca más vivió en Granada pero siempre, como se ve en muchas piezas de la exposición, mantuvo el interés por el mundo oriental, que se refleja en sus vestidos, en sus diseños y que nunca lo abandonó.

Hijo y nieto de pintores, Mariano Fortuny estaba predestinado a ese ámbito artístico. Y no tardó en dar respuesta a esa llamada familiar. Lucina Llorente, comisaria de la muestra y conservadora del Museo del Traje de Madrid, otro de los organizadores de la exposición, relata que la madre enviaba los dibujos de “Marianín”, con siete años, al abuelo a España para que diera su opinión. Quizá, explica Llorente, esa presión llevó a Mariano Fortuny a ampliar sus horizontes y crear su propio camino artístico, que acabaría abarcando numerosas disciplinas artísticas y tecnológicas.

Vestidos expuestos en ‘Mariano Fortuny Madrazo. De Granada a Venecia’.
Vestidos expuestos en ‘Mariano Fortuny Madrazo. De Granada a Venecia’. FERMIN RODRIGUEZ

Fortuny Madrazo almacenaba conocimiento pero nunca lo utilizaba aisladamente. Supo juntar aprendizajes. Así, según Llorente, Fortuny utiliza su formación “no para dispersarse sino para aunar todo lo que sabe en cada obra que hace. Cuando realiza una escenografía, por ejemplo, es capaz de sumar conocimientos de fotografía, pintura, sonido, luz y textil”. Hombre investigador y metódico, el resultado era siempre “la perfección”, remata la comisaria. Y la belleza, habría que añadir tras ver en la exposición la elegancia de sus textiles, la finura de sus diseños o la practicidad de sus inventos.

La primera aventura artística de Fortuny Madrazo fuera de la pintura fue el teatro. Cecilia, su madre, era amante de Wagner y lo escuchaba permanentemente. Y como a Wagner, a Fortuny le fascinaba la idea de arte total y consideraba errónea la división entre artes mayores o menores. Comenzó entonces una inmersión total en la escena teatral, técnica y artística. Si Fortuny se interesaba en algo, no paraba de investigar y, llegado el caso, de inventar. Por eso, pronto vio que la iluminación y el sonido en los teatros mostraban deficiencias y se puso manos a la obra. Investigó hasta inventar nuevos métodos de iluminación, una campana de sonido o el sistema de subida y bajada de telones que actualmente se utiliza.

Por supuesto, la parte artística del teatro le engulló también. Desde la escenografía hasta el vestuario, todo le concernía. “El artista debe pensar como un artista, de un modo innovador, y luego trabajar como un artesano”, dice Llorente citando a Fortuny Madrazo. Su innovación le llevó a diseñar vestidos para el teatro, tan preciosos en el trazo y en los materiales, que se convirtieron en objeto de deseo para ciudadanos que querían llevarlos en la calle. La innovación no le llegaba porque sí. Era un gran investigador y eso le condujo a inventar vestidos. Primero fue el Knossos, una especie de chal de aire oriental. A continuación, su gran obra, el Delphos, aún vigente en la actualidad, y cuyo origen se remonta a una visita de Fortuny Madrazo a Grecia, donde quedó impresionado por el Aúriga de Delfos. El viaje lo realizó en 1906 y le ocupó dos años dar con la técnica de pliegues del tejido y con el diseño del vestido, del que pueden verse diversas variantes en la exposición granadina, y que lo dio a conocer en 1909. Hoy sigue produciéndose.

Público durante la visita a la exposición.
Público durante la visita a la exposición .FERMIN RODRIGUEZ

La muestra de Granada deja ver también que Fortuny era un excelente vendedor. Ahí puede verse la cajita en la que empaquetaba los vestidos y textiles que comercializaba. Según Llorente, los envolvía primorosamente y un señor con frac los entregaba a sus clientas. También puede verse una de las 14 pantoneras que tenía, 14 cartas de colores diferentes para sus tintes en los que nunca utilizó colores puros, sino que los mezclaba para, entre otras cosas, producir vestidos siempre distintos unos de otros aunque solo fuera en una ligera variante de color.

Mariano Fortuny Madrazo abandonó Granada a los tres años pero nunca la olvidó, como muestra en algunos de sus cuadros. En 1929 viajó a España para visitar la Exposición Internacional de Barcelona y volvió a su ciudad natal. Visitó la Alhambra y el Generalife, muy cerca de donde había nacido. María del Mar Villafranca, coordinadora general de la muestra y vicepresidenta de la Asociación Fortuny, entidad que ha puesto en pie la exposición y un programa completo de celebración del 150 aniversario de Fortuny, menciona con emoción el momento en el que descubrieron, en el Museo Palazzo Fortuny de Venecia, entre un material que no se había revisado en años, grabaciones y fotografías de aquella visita. La exposición muestra esa grabación inédita, en la que se ve a Mariano Fortuny y a su esposa, Henriette Negrin, por algunos de los sitios más emblemáticos del recinto alhambreño. No hay constancia de una nueva visita a Granada del artista, que murió apenas ocho días antes de cumplir 78 años y que ahora vuelve a ella a través de su obra, portentosamente bella.

Mariano Fortuny Madrazo. De Granada a Venecia. 

Dónde: Centro Cultural CajaGranada (Avda. de la Ciencia, 2).

Fechas: 3 de diciembre 2021 al 27 de marzo 2022. A partir de mayo podrá verse en el Museo del Traje de Madrid.

Fuente : El País / Javier Arroyo .