Archivos Mensuales: mayo 2016

Reinosa convoca una nueva edición de las Justas Literarias y del José Calderón

Los ganadores de ambos certámenes recibirán un premio de 3.000 euros

El Ayuntamiento de Reinosa ha convocado una nueva edición de las Justas Literarias y del Concurso de Cuentos José Calderón Escalada, cuyas bases han sido dadas a conocer ya por la Concejalía de Cultura.

Un año más, ambos certámenes están abiertos a la participación de escritores de cualquier nacionalidad, siempre que envíen sus trabajos, originales e inéditos, “en lengua española y no hayan resultado premiados en estos concursos en los últimos cinco años”.

Los poemas de los participantes en las Justas Literarias deberán tener una extensión mínima de 75 versos y una máxima de 150, mientras que, en los cuentos, ésta variará entre las 90 y las 180 líneas.

Los originales se remitirán, por triplicado, a la Biblioteca Pública Sánchez Díaz antes del 1 de julio

Premios

Tanto en el caso de las 52 Justas Literarias como en el del 44 Concurso de Cuentos José Calderón Escalada se ha previsto la entrega de un premio en metálico de 3.000 euros que recogerán los ganadores en una gala que se celebrará en el Teatro Principal el próximo mes de septiembre.

El autor del poema vencedor, además, recibirá la Flor Natural de manos de la Reina de las Ferias y Fiestas de San Mateo 2016.

Fuente: Vive Campoo/ Reinosa .

Altamira, vista a la luz de las velas

El museo abrirá por la noche este sábado y ofrecerá visitas guiadas por la Neocueva con lámparas de piedra y tuétano, como las que usaron los artistas que la pintaron

El Museo de Altamira celebrará este sábado, 21 de mayo, ‘La Noche Europea de los Museos’, ofreciendo visitas guiadas que recorrerán la Neocueva iluminada con la luz de las lámparas de piedra y tuétano, como las que probablemente utilizaron los artistas que la pintaron.

De esta forma se podrá ver y sentir cómo sería el anochecer en la cueva en el Paleolítico y contemplar cómo surgen los bisontes del techo, con sus relieves naturales y los matices del color rojo que inunda la Neocueva.

Bajo el lema ‘Altamira con su luz original’, el Museo abrirá sus puertas a los visitantes entre las 20.30 y 23.30 horas y, además de las visitas guiadas, se han programado otras actividades, todas ellas gratuitas, para celebrar esta efeméride.

Así, en el exterior del Museo de Altamira se celebrarán varias sesiones del taller ‘Con otra luz’, en el que se demostrará el proceso de fabricación de las lámparas de tuétano, basado en los conocimientos aportados por la arqueología experimental.

Además, en su recorrido por la exposición permanente ‘Los tiempos de Altamira” el museo propondrá a los visitantes participar en el juego ‘Palabras para iluminar nuestra historia’, una invitación a pensar en las personas que idearon y usaron algunos de los inventos fundamentales del Paleolítico superior, en el inicio de nuestra Historia.

Además los participantes que lo deseen podrán llevarse un recuerdo en el photocall ‘Yo estuve en la Noche de los Museos’, una propuesta para compartir en redes sociales esta noche particular.

‘La Noche Europea de los Museos’ es un evento promovido por el Ministerio de Cultura y Comunicación francés, y patrocinado por el Consejo de Europa, la Unesco y el Consejo Internacional de Museos (ICOM) con la finalidad de acercar a la sociedad los museos y el patrimonio que custodian.

El próximo sábado 21 de mayo esta iniciativa cumple ya su

duodécima edición con la participación de más de 3.000 museos de treinta países de toda Europa.

Durante esta noche los museos abren sus puertas en horario nocturno, proponen visitas a sus exposiciones con nuevas miradas hacia sus colecciones de bienes culturales, en torno a las que se organizan actividades y propuestas culturales y participativas muy diversas.

El Museo de Altamira ha sido fiel a esta cita desde su primera edición.

FUENTE: DM

SIETE APUNTES SOBRE LITERATURA Y COMPROMISO

Una de las paradojas de la escritura literaria que nace de una pulsión política es la de que a menudo la crítica se ejerce desde el núcleo mismo del sistema.

 

1. Toda literatura es literatura comprometida porque toda palabra que invade el espacio público se compromete con algo. Por ejemplo, con la idea de que el arte es una cosa y la ideología otra. Todos los discursos son ideológicos, pero solo algunos son manifiestamente políticos. Los discursos que reniegan de su condición ideológica, los que dicen que no lo son, incurren en la deshonestidad. Son peligrosos porque afirman que no nos aleccionan, pero no están aleccionando. A veces incluso sin voluntad de hacerlo: por ignorancia, ósmosis, conformidad, por la identificación de sus emisores con la música ambiente de la realidad en la que viven. Son literatura comprometida, pero de otra manera.

2. Sartre habla de literatura comprometida en ¿Qué es literatura? (1947) Allí la palabra es una forma de acción; escribir es tomar la palabra (actuar) en una comunidad; la estética si ética –y viceversa-; se escribe desde la responsabilidad de saber que nuestra libertad está condicionada, visibilizando los espacios oscuros con la intención de operar como agente transformador. La literatura comprometida genera mecanismos para resistir. Contrapesar. Se trata de llamarle al pan, pan y al vino, vino, mientras se baja la literatura de los altares, el genio, el estentóreo tatachán o la cursilería, integrándola en la vida cotidiana. En nuestra formación no solo sentimental. Todo cada vez es más difícil porque la literatura está siendo desarticulada. Desactivada como una bomba de fabricación casera.

3. En la galaxia neoliberal, la cultura es fetiche de consumo. Espectáculo. Compramos cosas bonitas que no dañen la vista y no desentonen con la decoración de nuestro Cuadros de caballos azules. Cosas de moda que nos dan acceso al club selecto delos iniciados. El compromiso en la escritura pasa por escribir deo de lo feo. Por la esperanza de que la cultura nos abra los ojos. Podemos hacernos mucho daño con lo que vemos. A veces los colores no combinan.

4. En Pájaro de celda Vonnegut encadena conversaciones al estilo del mejor Groucho Marx. También remite a Carlos Marx. Es la autobiografía fantástica de Walter F. Starbucks, hijo de inmigrantes europeos en EE.UU., licenciado en Harvard gracias a la ayuda de un capitalista filántropo que ha acumulado sangrientamente su patrimonio en una época en que la historia del movimiento obrero se considera “pornografía”. Walter milita en el consumismo estadounidense previo al crac, entona un canto sobre el asesinato institucional de Sacco y Vanzetti, lucha en la guerra, delata, forma parte del Watergate, es encarcelado y, tras reencontrarse con Mary Kathleen O`Looney, una sin techo que posee una enorme fortuna, acaba como vicepresidente de una multinacional. Vonnegut se sitúa dentro de la tradición norteamericana de crítica al sistema que arranca en Hawthorne, con su visión vitriólica de los padres fundadores de la nación, y tiene uno de sus puntos álgidos en Nathanael West: A cool million y Miss Lonelyhearts son quemantes sátiras políticas. Hawthorne, West o Vonnegut reformulan los géneros y su desparpajo retórico es una mala contestación a los padres. A quienes dictan reglas injustas. Sus libros construyen un lenguaje insumiso para expresar un punto de vista insumiso. Utilizan un humor irreverente para criticar lo de dentro desde dentro. Porque, pese al espejismo globalizador, el exotismo político y las filantropías exógenas, el tierno discurso paternalista de la piedad y la caridad, a menudo sirven de excusa para desviar la mirada: son el fingimiento de in interés humano que en realidad no existe. Vonnegut apunta: nadie siente interés por las cosas que pasan, Sentimos interés por las cosas que pasan. Sentimos interés por que nos crean buenos, por ser aceptados, pero no por las cosas que pasan. Trampa mortal de las escrituras políticas: acabar en escrituras autosatisfechas de su propia bondad y complacientes con el público que paga. La disensión funciona como estrategia publicitaria para conseguir el éxito. Hay grandes palabras que no corroen los ruedines de un sistema que no es un monstruo lovecraftiano, sino algo tan concreto y tintineante como el poder económico. Y todas las infelicidades que nos acarrea.

5.El falso altruismo de cierto tipo de literatura se parece a la idea que denunció Conrad en El Corazón de las tinieblas: la pátina de bondad que enmascara la depredación de los colonizadores. Las bellas palabras hacen buena la rapiña. Civilización, libertad, seguridad, equilibrio, derechos de las mujeres, son argumentos para el expolio. Conrad lo supo y sigue estando de dramática actualidad. Como el diagnostico de Vonnegut sobre el capitalismo: las grandes fortunas nacen de la especulación y de la herencia amasada con sangre, corrupción y servilismo político. Una lucidez dolorosa caracteriza las escrituras políticas. La literatura puede ser uno de los discursos de justificación del poder económico. La literatura comprometida –con algo que no sea el poder económico – aspira a contradecir esa ideología naturalizada que no se siente como tal: Zizek la llama ideología invisible. La ideología invisible de nuestro tiempo es la del neoliberalismo, Silicon Valley, el capitalismo filantrópico: la de los anuncios solidarios y ecuménicos de Coca-Cola que es, a la vez, una empresa que despide trabajadores y esquilma los acuíferos de la India. La literatura comprometida educa el oído para volver a percibir, entre la pachanga o la simplicidad pop, la disonancia, ese mensaje subliminal cuya existencia se empeñan en negar los publicistas.

Todos los discursos son ideológicos, pero solo algunos son manifiestamente políticos. Los discursos que reniegan se su condición ideológica, los que dicen que no los son, incurren en la deshonestidad

Trampa mortal de las escrituras políticas: acabar en escrituras autosatisfechas de su propia bondad y complacientes con el público que paga. La disensión funciona como estrategia publicitaria para conseguir el éxito.

 

6. No existe una relación unívoca y necesaria entre realismo y compromiso. La literatura es radicalmente histórica, y la repercusión transformadora de los códigos de la novela negra o de la estética, y la repercusión transformadora de los códigos de la novela negra o de la estética surrealista no es igual hoy que ayer. No significa lo mismo, ni literaria ni políticamente, escribir Cosecha roja hoy que ayer. No significa lo mismo, ni literatura ni políticamente, escribir cosecha roja hoy que en 1929. No podemos usar las mismas palabras para tratar de comprender o interferir en una realidad distinta: sí podemos hacerlo si partimos de la base de que esa realidad no ha cambiado sustancialmente. Las posibilidades estilísticas del compromiso son incontables. También las posibilidades de comprometerse cuando ni siquiera existía ese concepto. No se trata de que, como decía López Pacheco, la revolución del lenguaje de la revolución sino de que las formas son ideológica e históricamente significativas: la truculencia prot-feminista de María de Zayas, Sade, la exquisitez sensorial de El velo de reina Mab, el corte en la esclerótica de Un perro andaluz, Pasolinio La mina de López Salinas son diferentes tipos de escrituras políticas. Inquietan, molestan. A veces hablar de una rosa puede ser perturbador; otras, entre el exilio y la hambruna, hablar de una rosa es casi una atrocidad: lo denunciaba la poeta Ángela Figuera tras la Guerra Civil. Por su parte, Francisca Aguirre habla de los mucho que a ella en ese mismo contexto le ayudaron las ficciones de evasión. Las historias como impulso de supervivencia. En cualquier caso, siempre conviene releer a Arnold Hauser.

7. Una de las paradojas de la escritura literaria que nace de una pulsión política es la de que a menudo la crítica se ejerce desde el núcleo mismo del sistema. Pero hace ya tiempo que sabemos que el medio hace el mensaje solo relativamente. Que los embozados y los conspiradores se meten en el corazón de la manzana para reventarla desde dentro. Que el sabotaje es más eficaz si se lleva a cabo desde el cuadro eléctrico central del edificio. Que hay que aprovechar el espacio. La posibilidad de la voz. Y desconfiar del éxito, al menos en un mundo como éste, porque a veces el éxito es el síntoma de que hay algo que no se está haciendo bien…

 

Fuente: Revista Mercurio /Marta Sanz .

EL BAILE DE LOS INTELECTUALES

 Cuando los escritores ejercen de ideólogos, se contaminan, se ensucian, y no siempre actúan con la escrupulosa elegancia del que ofrece herramientas para aventurarse en la complejidad de las cosas.

Los intelectuales son unos pesados. Lanzan invectivas desde la atalaya de una incontaminada pureza y reclaman que se les rinda pleitesía por su capacidad de compromiso. Próximos a alguno de los grandes relatos que explican el mundo, aplican sus muletillas a cualquier situación. Tienen un afán obsesivo por estar presentes en todos los fregados: para apostillar un comentario, para denunciar la barbarie, para convertirse en portavoces de una masa anónima a la que dan voz, para ir a las trincheras por u puñado de ideas. Con eso, piensan, adquieren la estatura de héroes y buscan así su mejor perfil para terminar figurando en los escaparates de la Historia o, bueno, por lo menos en los de los medios de comunicación. No les importa ser irresponsables, y cuando la realidad no se ajusta a sus parámetros la culpa la tiene la realidad. Militantes de una causa, llevan incorporados los ademanes del mandarín. Hay ratos en que parece que regañaran a sus clientelas por no ajustarse a los patrones debidos. Son sacerdotes laicos, siervos de una ideología, animosos portadores de la bandera de la definitiva revolución o de la verdadera democracia, les encantaría tener una regleta a mano para amonestar a los descarriados.

Ese ha sido el gran modelo, que tuvo su tiempo de esplendor durante la Guerra Fría y que tan bien encarnaron Sartre y todos sus seguidores. Llegaban y se pronunciaban, supieran o no del asunto y al margen de los matices, y en muchos casos con proyectiles cargados con la metralla de la revolución. Pero había también otros, los que se salían de la fila y reclamaban la palabra para expresar su estupor y desconcierto, para recorrer el laberinto de las cosas con la vana vocación de arañarles algún sentido. Escrupulosos con los detalles, más que transmitir consignas querían fulminarlas.

Los intelectuales son sacerdotes laicos, siervos de una ideología, animosos portadores de la bandera de la definitiva revolución o de la verdadera democracia, les encantaría tener una regleta a mano para amonestar a los descarriados.

Malraux, Camus, Cortázar, Vargas Llosa. Y tantos otros. Cuando los escritores, que en sus obras se enredan con sus obsesiones para darles forma, tratan con el mundo, operan ya como intelectuales. Es decir, buscan argumentos, liman sus ideas y elaboran estrategias para situarse frente a una realidad cambiante. Se contaminan, se ensucian, y no siempre actúan con la escrupulosa elegancia del que ofrece herramientas para aventurarse en la complejidad de las cosas. Muchas veces toman partido y sin previsibles. Se ven obligados a abandonar el reino de la ambigüedad, que es la marca de aquellas creaciones que no agotan sus sentidos y que siempre admiten nuevas lecturas, y no tienen más remedio que afinar la puntería. El mayor peligro, que no todos sortean, es rendirse a la fascinación de transmitir un mensaje, ese recado que susurran a sus lectores para que aborden las cosas siguiendo un derrotero. Hay ocasiones en las que van más lejos, y se arremangan y entran directamente en la gestión política. Otras, en cambio, la endiablada libertad de su escritura les da vuelo, y asaltan las estancias del poder y las hacen estallar: el lector debe buscar entonces el sentido de las cosas entre las ruinas.

André Malraux (1901-1976) viajó en 1923 a Indochina y descubrió allí que los muchos eran explotados por unos pocos y se hizo de izquierdas. Luego anduvo en su obra rascándole a la condición humana, pero cuando se produjo el golpe de los militares en España, en 1936, se implicó en la defensa de la República y escribió  La esperanza. Le tocó pelear en la Resistencia durante la Segunda Guerra Mundial y, después, entre 1959 y 1969 fue ministro de Cultura con De Gaulle: entonces la izquierda lo tachó de traidor. Su herencia fue la restauración de los edificios del viejo París y llevar el arte y el teatro a las provincias.

Albert Camus (1913-1960) procedía de Argelia, de una familia de colonos franceses, estuvo en el Partido Comunista (que abandonó cuando el pacto germano-soviético)y trabajó de periodista. En el extranjero explora lo gratuito y absurdo de la vida. Durante la guerra contra los nazis le tocó dirigir Combat a partir de 1944 y se convirtió en la conciencia de la Resistencia. Más adelante quiso irse zafando de las férreas consignas ideológicas y defendió al rebelde como arquetipo frente a Sartre, que reclamaba la disciplina del revolucionario. Se fue desencantando de los corrillos intelectuales ante la complejidad de la guerra de Argelia.

Mario Vargas Llosa (1936) se ha metido en diferentes novelas en las entrañas del poder y se ha ocupado de los revolucionarios que querían cambiar el mundo o de algún sátrapa, como el dominicano Trujillo, que destruyó a su pueblo. En 1990  fue candidato a la presidencia de Perú con una coalición de derechas, el Frente Democrático, y fue derrotado tras una intensa campaña. Sigue presente en los periódicos, pronunciándose sobre los asuntos del mundo y de la vida: es un liberal convencido, que ha ido distanciándose de las posiciones más izquierdistas de su juventud.

Julio Cortázar (1941-1984) empezó su obra literaria desentendida de cualquier consigna política y procuró sobre todo agrandar las posibilidades del lenguaje e iluminar aquellas zonas oscuras por las que deambulan los humanos. Rayuela (1963) fue una exhibición de recursos y de propuestas transgresoras, y sus cuentos fascinaron por la inclusión de elementos fantásticos. En 1973, con el Libro de Manuel, dio un giro y entró de lleno en la vela más comprometida y, en 1976, tras un viaje a Solentiname, se convirtió en un apasionado defensor de la revolución sandinista.

Resulta curioso que los escritores adquieran a ratos el rostro del ideólogo y, otras veces, desciendan en cambio al brumoso territorio de las dudas y la complejidad. Les ha ocurrido a Malraux, Camus, Vargas Llosa y Cortázar. A veces, la urgencia de los asuntos del mundo los ha obligado a alimentar al rebaño con tópicos que los cargan de razón. Otras han facilitado herramientas al individuo para que construya sus propios criterios. Sin los espejos que los intelectuales levantan para deformar o iluminar la realidad, esta no sería sino un fantasma que pasa de largo y se esfuma. Hace falta el comentario, la interpretación, la celebración, la duda, el acento. Y también el compromiso con los asuntos públicos no es algo que tenga que ver necesariamente con las tareas del escritor o del intelectual: es cosa  de cualquier ciudadano. No se habla del compromiso de los ingenieros cuando alguno ocupa una cartera ministerial. Estar al frente de Cultura con De Gaulle fue cosa del ciudadano André Malraux y la campaña presidencial en Perú la hizo también otro ciudadano, Mario Vargas Llosa. El único compromiso de un escritor es con sus palabras, su escritura, sus artículos, sus libros, sus conferencias.

Y seguramente ese compromiso será más rico si consigue mantener su independencia frente a cualquier consigna partidista, y continúa velando por ampliar su campo de maniobras. No empujar a nadie hacia ninguna parte, pelear más bien por despejar el horizonte, sembrando y cosechando dudas y revelando la fragilidad del individuo frente al tumulto de las masas. Cuando sus circunstancias lo han conducido a defender posiciones partidistas, el escritor como tal escritor se extravía. Quizá gane como ciudadano, pero pierde inevitablemente el lector, que nunca reclama consignas sino que espera de los grandes escritores que le ensanchen el camino del conocimiento y que le permitan disfrutar de la vida.

Fuente: Revista Mercurio / José Andrés Rojo .

Concurso fotográfico sobre el patrimonio industrial de Barruelo y Brañosera

La Asociación para la Recuperación del Patrimonio Industrial convoca el II Certamen Internacional

La Asociación para la Recuperación de Patrimonio Industrial ARPI convoca y organiza el II Certamen Internacional de Fotografía sobre Patrimonio Industrial, con la intención de dar a conocer el notable y amplio campo de la arqueología y del patrimonio industrial relacionado con la minería, en las zonas palentinas de Barruelo y Brañosera.

El certamen tiene como eje central el patrimonio industrial minero. Dentro de esta temática se incluyen los edificios, civiles y fabriles, máquinas, culturas del trabajo, memoria del lugar, paisajes industriales y culturales. Se valorará expresamente el tratamiento del objeto en un contexto o ambiente que incite y provoque la valoración de hombres, procesos o medios técnicos, los espacios territoriales donde se vive y trabaja y la proyección visible que tenemos de ellos, dentro de la libertad y creatividad del artista fotógrafo

La participación está abierta a todas las personas con independencia de su edad y nacionalidad. Pueden concursar fotógrafos profesionales o aficionados. Los trabajos deberán ser presentados en papel fotográfico, sin enmarcar ni passe-partout, con un tamaño mínimo de 20×25 y máximo de 30×40 centímetros.

Cada autor podrá presentar un máximo de cinco imágenes en blanco y negro o color, acompañadas de un breve texto, de cinco líneas, que explique la obra.

Los trabajos deben ser originales e inéditos y cada concursante deberá ser autor-propietario de los derechos de las instantáneas. Las imágenes se podrán enviar hasta el 30 de septiembre por correo postal a Acrón Academia ARPI, calle Fernando de los Ríos, 50 (Posterior), 39006 Santander (Cantabria).

Se concederán tres galardones. El primero consistirá en una estancia para dos personas un fin de semana, en la cuenca del Rubagón (Barruelo de Santullán- Brañosera), con los gastos de pernoctación y manutención pagados. El segundo recibirá vales para dos menús degustación en restaurantes de la comarca y el tercero se llevará un lote de productos de la zona.

Las obras premiadas formarán parte del archivo documental de ARPI, que se reserva el derecho de utilización para sus actividades de promoción del patrimonio industrial, sin ánimo de lucro y con la reseña del nombre del autor.

FUENTE: VIVE CAMPOO/ BARRUELO DE SANTULLÁN .

 

Leicester, ayer equipo de nadie hoy equipo de todos

Hay, afortunadamente, muchos ejemplos de superación donde tomando como base el trabajo bien hecho, y especialmente el trabajo en equipo se consiguen cosas, metas, objetivos, que parecen milagrosos.

Un milagro es lo que ha conseguido este equipo inglés (pronunciado “Les-ta”), que representa a una pequeña ciudad ubicada en centro de Inglaterra de apenas 285.000 habitantes.

El artículo en si mismo ya es una delicia leerlo, no en vano José Sámano es uno de los mejores cronistas de El País, pero hay que leer entre líneas para que cada uno saque sus propias (y positivas) conclusiones.

La gesta del equipo inglés, que acaba de ganar la Premier, conmueve al mundo del deporte. Todo empezó con un infame episodio extra deportivo

Objeto de discrepancias infinitas y pasiones a vida o muerte, en el fútbol no hay recuerdo de tanta unanimidad como la que despierta el Leicester, ayer equipo de nadie, hoy equipo de todos. Salvo los seguidores del Tottenham, el único que le peleó en la cima del fútbol inglés, todo el planeta es de los Zorros del Les-Ter. Que este club casi invisible durante 132 años acabe de ganar la lujosa Premier es mucho más que una superproducción de Disney. En la era global, con el fútbol como depósito financiero, de repente una Cenicienta ha hecho saltar todas las bancas.

La gesta del Leicester comenzó tras un infame episodio extradeportivo. A finales de mayo de 2015, el equipo se fue a Tailandia a festejar una permanencia lograda tras siete victorias en los nueve últimos partidos. El dueño del club, un trabalenguas por estos lares (Vichai Srivaddhanaprabha), premiaba así a los muchachos, con una gira por su tierra natal. De regreso a Inglaterra, el Leicester, que jamás alimentaba portadas, se vio en el escaparate, para deleite de los tabloides. Se habían filtrado fotos y vídeos de una juerga con prostitutas de tres futbolistas: Tom Hopper, Adam Smith y James Pearson. El conflicto se acentuó por el trato vejatorio de los tres jugadores hacia las prostitutas tailandesas. El terremoto alcanzó al entrenador, Nigel Pearson, padre de James, uno de los implicados. El técnico fue despedido y el club recurrió al italiano Claudio Ranieri, al que se tenía por un dinosaurio tras su descalabro con la selección griega, con la que perdió hasta con las Islas Feroe. Con un míster tan de vuelta y el 17º presupuesto de la Premier (65 millones, por los 300 que sólo en salarios se gasta el Chelsea), la entidad parecía condenada a luchar por salvar la categoría.

  • Con 25 años, James Vardy jugaba en la quinta división y se atiborraba a hamburguesas entre cada entrenamiento y jornada laboral en una fábrica de férulas. Hoy es un reputado goleador

La plantilla tampoco destilaba oro a comienzos del curso. El espinazo lo componían Kasper Schmeichel, al que ni el apellido le había impedido dar tumbos por la clase baja del fútbol escocés e inglés; el francés de origen argelino Mahrez, llegado del modestísimo Le Havre, y James Vardy, que con 20 años y tras una pelea callejera llevaba una pulsera policial electrónica que le obligaba al toque de queda. Con 25, Vardy jugaba en la quinta división y se atiborraba a hamburguesas entre cada entrenamiento y jornada laboral en una fábrica de férulas. Hoy, con 29, es un reputado goleador e internacional inglés. Con tan poco cesto y muchas pizzas, las que les consiente Ranieri después de cada triunfo, el Leicester ha sellado su mayor éxito desde un subcampeonato en 1929 y, de paso, ha devuelto al fútbol un punto de inocencia casi amateur.

En Leicester se pellizcan, con Gary Lineker y Gordon Banks, sus únicos legendarios, a la cabeza. De repente, el equipo de nadie se ha convertido en el sexto conjunto en ganar la Premier (fundada en 1992). El mayor bombazo desde que lo hiciera el Blackburn en 1995. Los lugareños de esta ciudad de las hadas de 285.000 habitantes incluso sueñan ya con la hazaña del Nottingham Forest, vecino y máximo rival, que ascendió a la élite por primera vez en 1977 y ganó el título y dos Copas de Europa de forma consecutiva. ¡Por qué no! El Les-Ter es la evidencia de que no hay sueños imposibles.

Fuente: Diario El País /José Sámano .

 

Bruce Springsteen publicará su autobiografía. The Boss ¡siempre muy grande!

Clic sobre la imagen para ver el vídeo de la canción.

CapturaEl libro se llamará ‘Born to Run’ y verá la luz el próximo 27 de septiembre.

Born to run (Nacido para correr), como el título de una de sus canciones más emblemáticas. Así se llamará la autobiografía de Bruce Springsteen, que se publicará el próximo 27 de septiembre, según ha anunciado el propio cantante en un comunicado en su página web.

“Escribir sobre ti mismo es un asunto divertido, pero en un proyecto como este el escritor tiene un compromiso: mostrar al lector su mente. En estas páginas, he intentado hacerlo así”, asegura en el comunicado. El músico lleva siete años escribiendo su autobiografía de forma secreta y tomó la decisión de empezar a repasar la historia de su vida en 2009 tras su actuación con la E Street Band en la final de la SuperBowl.

Fuente: Diario El País /  Fernando Navarro .

 

 

 

 

Yuri Portolés impartirá un curso de iniciación a la fotografía digital

Está organizado por la Concejalía de Cultura de Reinosa y tiene un precio de 30 euros

Foto: yuribass.blogspot.com

La Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Reinosa ha organizado un ‘Curso de Iniciación a la Fotografía Digital’, que se celebrará en La Casona, todos los martes y jueves, desde el próximo 24 de mayo y hasta el 30 de junio. El curso será impartido en horario de 19.00 a 21.00 horas por el fotógrafo Yuri Portolés y tiene un precio de 30 euros.

Todos los aficionados a la imagen que deseen inscribirse pueden hacerlo, desde ya, en la Oficina de Turismo.

FUENTE: VIVE CAMPOO/REINOSA .