Archivos Mensuales: octubre 2017

20.000 besos / 20,000 kisses

                             20.000 besos

Sí, ¡¡20.000 besos os mandamos por las 20.000 vistas que hemos alcanzado en el blog!! Y eso sin contar los accesos que se recogen en las páginas de las Redes Sociales donde han aparecidos nuestros artículos.

Yes, 20,000 kisses we send you for the 20,000 views we have reached on the blog !! And that without counting the accesses that are collected in the pages of the Social Networks where our articles appeared.

Y van tanto para nuestros seguidores fijos, que los tenemos, como para aquellos que esporádicamente ven algún artículo, fotografía o vídeo de los que venimos publicando.

Han transcurrido 1 año, 10 meses, y 13 días desde que comenzamos con este proyecto, y nunca podíamos imaginar que en tan corto espacio de tiempo llegaríamos a estas cifras.

Trabajamos con la parte gratuita de WordPress, y eso nos limita a la hora de innovar o aplicar cambios, fundamentalmente estéticos y/o funcionales, pero ahí estamos. Y aunque muchos de vosotros lo sabéis, precisamente por eso WordPress inserta  anuncios publicitarios al final de nuestros artículos de los que, por supuesto, no cobramos un solo euro. “Quid pro quo”.

Gracias especiales a aquellas personas a las que hemos entrevistado por su trato personal hacia nosotros, excelente en todos los casos, así como por mostrarnos sus habilidades profesionales o culturales, y también a las que nos han facilitado contactos y/o direcciones. Sigue leyendo 20.000 besos / 20,000 kisses

Microhub. Espacio colaborativo en Renedo de Piélagos

Cultura, emprendimiento, innovación. En ocasiones hemos dicho que para nosotros la Cultura (con mayúsculas) tiene un espacio muy amplio ¿Dónde están los límites entre el emprendimiento, la innovación y la cultura? ¿los hay? ¿o no los hay, y los dos primeros enunciados forman parte del tercero?

En uno de nuestros frecuentes desplazamientos por Cantabria tuvimos ocasión de ver este cartel, y nos pudo la curiosidad por saber qué era.

Pero antes de nada veamos qué es y para que sirve un Microhub:  es un espacio de conexión para los emprendedores, funciona como agente transformador del territorio apoyando e impulsando proyectos de empresas (con independencia de su tamaño) innovadoras.

El pasado diecinueve de octubre, Inés Rueda, la técnico responsable de la Agencia de Desarrollo Local  (ADL) del Ayuntamiento de Piélagos, tuvo la amabilidad de recibirnos para sacarnos de dudas. A continuación están las preguntas con sus respuestas, de la entrevista que mantuvimos con ella.

Pregunta: ¿Innovación social, es este uno de los caminos? ¿Cómo os planteasteis llegar a ella?

Respuesta: Dentro de los diferentes caminos por los que se puede llegar a innovar socialmente, nosotros optamos por hacer un primer diagnóstico para el aprovechamiento de los recursos naturales  y del comercio. Hicimos un análisis territorial mediante la contratación de técnicos con un perfil profesional ad-hoc, que en ocasiones, realizaban encuestas por sectores. Este fue nuestro planteamiento inicial, nuestro punto de partida.

Así mismo la participación ciudadana, conocer sus inquietudes, una vez hecho el primer diagnóstico resultó fundamental, para lograr el objetivo de innovar socialmente en nuestro municipio.

P: ¿Cuánto hace que empezasteis con este proyecto?

R: Hace aproximadamente ocho años. Creamos una ordenanza específica para el Microhub y contratamos a un dinamizador. Una figura que resultó de suma importancia en el lanzamiento del proyecto.

Esta persona tenía como función principal, contactar con las empresas y diferentes colectivos de la zona. Se dieron conferencias, clases a emprendedores que a su vez comenzaron a intercambiar experiencias entre ellos. Montamos también cursos de coaching, gestión del tiempo, y habilidades sociales, entre otros.

El dinamizador estuvo trabajando con nosotros durante tres años.

P: ¿Contasteis con los servicios de una Consultora?

R: Si bien existen consultoras especializadas en el mundo rural cuyos servicios son perfectamente válidos, optamos por la contratación de técnicos expertos como mencionaba antes, que además conocían la realidad de Cantabria.

P: ¿Cuántas personas  de la ADL dedicáis tiempo al Microhub?

R: Actualmente dos a tiempo parcial.

P: ¿Qué ofrece el Microhub a los potenciales usuarios?

R: Un espacio de trabajo y de encuentro entre ellos.

P: ¿Qué proyectos han salido adelante como resultado de su utilización?

R: Diversos y muy variados, como por ejemplo de Maquinas de vending, Fotografía, Consultora para pymes, Diseño gráfico, Ocio y Educación, etc.

P: ¿Quién puede solicitar un espacio de trabajo en el Microhub? ¿Qué procedimiento hay que seguir?

R: Cualquier persona con un proyecto que sea viable. Inicialmente se tiene una entrevista con el emprendedor, y posteriormente tiene que aportar una memoria explicativa, y un plan económico y financiero.

Estos documentos son analizados por la Consejería de Industria y por nosotros en la ADL, y transcurrido un periodo de tiempo muy breve reciben una contestación por escrito.

La estancia de los primeros seis meses es gratuita, después tienen que abonar 100 euros mensuales, siendo el plazo máximo de estancia de tres años. En casos excepcionales, cuando se va a  rebasar el tiempo máximo se estudia la posibilidad de una prórroga, siempre que haya sitio disponible.

P: Finalmente ¿Con qué dotación cuenta cada puesto?

R: Disponen de mesa, silla, acceso a Internet, impresora y podemos prestar un ordenador si el usuario no dispone inicialmente del mismo.

Nos vamos  muy gratamente sorprendidos por esta estupenda iniciativa, teniendo cada vez más claro que no hay límites para la Cultura, en sus diferentes aspectos.

FUENTE: CENTRO CULTURAL

 

‘Apps’ y webs para convertirte en un fenómeno en matemáticas

La inteligencia artificial decide los pasos a seguir por el alumno en base a su ritmo de aprendizaje.

Nacen plataformas de inteligencia artificial para personalizar la enseñanza. / Cordon /Eric Raptosh .

“En el mundo real usamos ordenadores para calcular. En educación usamos a las personas para que hagan el cálculo”. Esta frase resume el pensamiento de Conrad Wolfram, matemático británico y fundador de la organización Computer Based Math, cuyo objetivo es rediseñar los contenidos de la asignatura de matemáticas y exportar el modelo a todo el mundo. Para Wolfram, el problema es la cantidad de tiempo que los estudiantes dedican a aprender a calcular a mano, cuando los ordenadores deberían asumir esa función. Cree que hay una gran brecha entre las matemáticas que se enseñan en la escuela y el uso que se hace de ellas en el día a día. “Los niños deberían aprender a cuestionar los datos estadísticos que ofrecen los gobiernos o a calcular la probabilidad de que llueva mañana”, señala. El error: dedicar tantas horas a resolver operaciones, como divisiones, de largas cifras.

De momento, su empresa ha rediseñado el programa académico de la asignatura de matemáticas en varios colegios públicos de Estonia, donde los alumnos trabajan fundamentalmente probabilidad y estadística. Preguntas como ¿Son las chicas mejores en matemáticas? o ¿Mi estatura está en la media? forman parte del contenido de ese programa piloto. “Hay que plantearse por qué obligamos a los estudiantes a dedicar tantos años de su vida a aprender lo que un teléfono resuelve en segundos”, remarca Wolfram.

En España el debate está todavía muy lejos de apartar el cálculo de las aulas. Aquí no se discute el contenido, sino la forma de aprenderlo. “La enseñanza oficial falla en un aspecto, no dispone de recursos para ofrecer un método personalizado”, dice Daniel González de la Vega, ingeniero industrial y fundador de Smartick, un software de inteligencia artificial que analiza la forma en la que un niño resuelve problemas y que adapta el contenido a la velocidad de aprendizaje. La idea es estimular al estudiante con continuos retos adaptados a su nivel. Smartick promete una mejoría en las notas de los estudiantes con solo 15 minutos al día en la aplicación y se dirige a niños de entre cuatro y 14 años.

González compara las matemáticas con un edificio. “Siempre se construyen sobre un nivel anterior y hacen falta pilares sólidos como las tablas de multiplicar”, explica. Si un estudiante termina un curso con alguna laguna conceptual, probablemente suspenda la asignatura en años consecutivos. “De ahí la frustración con las matemáticas”, añade. En su opinión, todos los alumnos deben interiorizar los llamados “hechos numéricos”, trozos de información que se automatizan, como, por ejemplo, saber que ocho más siete son 15 sin la necesidad de sumar esas cantidades. “Sin las herramientas básicas interiorizadas sería muy difícil resolver un problema complejo”.

Un recurso efectivo es la repetición de ejercicios de forma “inteligente” y eso es lo que hace Smartick. Adaptar las tareas continuamente al máximo nivel de competencia del estudiante, un software en el que trabajan diariamente más de 40 personas, entre ellos un profesor de didáctica de las matemáticas de la Universidad Autónoma de Madrid y un experto en inteligencia artificial de la Carlos III. Desde su lanzamiento en 2011, lo han usado más de 25.000 usuarios y actualmente emplean la herramienta 20 colegios en España (públicos, concertados y privados). El precio es de 30 euros al mes y está disponible para Android e iOS y en formato web.

Gracias a la inteligencia artificial, Smartick decide qué camino de aprendizaje debe seguir cada niño en función de su evolución. Una tecnología que les ha llevado a ganar el Premio Emprededor XXI, impulsado por La Caixa y el Ministerio de Educación, el Tell us Awards, de la Comisión Europea y el reconocimiento como una de las mejores 15 startups del mundo por The Next Web, un evento que reúne cada año en Nueva York a empresas tecnológicas innovadoras.

Otra de las webs educativas para mejorar en matemáticas es Intermatia, para estudiantes de Secundaria y Bachillerato. Desarrollada por Juan González-Meneses, director del departamento de Álgebra de la Universidad de Sevilla, y su equipo, ofrece ejercicios interactivos que una vez resueltos, se corrigen solos. “Nuestro objetivo es conseguir que los estudiantes entiendan las matemáticas practicando con ellas y a la vez liberar a los profesores de la parte más tediosa; corregir ejercicios”, apunta González-Meneses. Lo que diferencia a Intermatia de otras aplicaciones, explica el docente, es que si el problema no está bien resuelto, su software muestra las diferentes opciones para resolverlo paso a paso.

“Nuestro método está gamificado y eso les motiva; hacen más ejercicios que con una hoja de papel”. Integrales, derivadas y hasta 100 opciones para practicar las matemáticas. En 2016 ganaron el premio al Mejor Método de Aprendizaje Online en SIMO Educación, una de las mayores ferias de tecnología y educación de Madrid. Lanzada en 2015, una treinta de colegios españoles (públicos, privados y concertados) la están usando. El precio es de 9,95 euros al mes y todavía no dispone de app

Un paso más allá va la aplicación Geogebra, desarrollada por el austriaco Markus Hohenwarter, profesor de Matemáticas en la Johannes Kepler University Linz, en Austria. Además de emplear la inteligencia artificial para proponer al estudiante desde los seis hasta los 25 años los contenidos que se adaptan a su ritmo de aprendizaje, permite jugar con las figuras geométricas, desmontarlas y crear nuevas formas. En definitiva, se trata de manipular objetos y resolver problemas. “Un ejercicio típico en clase es hallar la posición del circuncentro de un triángulo -el centro de la circunferencia que pasa por los tres vértices-. El programa, que es gratuito, permite mover el triángulo y observar cómo se traslada ese punto”, señala Hohenwarter. El objetivo es que el alumno experimente con las formas y dirija su propia investigación.

El método Singapur llega a España
El profesor Yeap Ban Har. Uly Martin .

Al margen de los avances de la inteligencia artificial y su aplicación al aprendizaje de las matemáticas, están los colegios, lo que sucede dentro de las aulas. En España el modelo que siguen aplicando la mayoría de centros públicos se basa en la repetición de ejercicios y en la memorización, pero están naciendo nuevos proyectos como el impulsado por la Universidad de Alcalá de Henares y la editorial SM. Se llama Aula de Matemáticas Aplicadas, se basa en el llamado método Singapur y el próximo curso se introducirá en 20 colegios españoles (públicos, concertados y privados). “El futuro de las matemáticas consiste en volver al pasado, a las teorías de pedagogos como Jerome Bruner: enseñar a través de la comunicación entre alumnos y no repitiendo operaciones de cálculo de forma individual”, señala Augusto Ibáñez, director corporativo de Educación de SM.

El método Singapur, implantado en 1992 y que ha llevado al país a encabezar los principales rankings internacionales, agrupa las teorías de grandes educadores y matemáticos como el húngaro Zoltan Dienes y apuesta por el aprendizaje a través de la experimentación y no de la repetición y memorización. “La clave no es saber resolver cinco problemas matemáticos, sino aprender a solucionar un solo problema de cinco formas distintas”, explica Ibáñez, que durante los últimos dos años ha trabajado con un equipo de investigadores de la Universidad de Alcalá y con Yeap Ban Har, profesor de matemáticas y principal asesor del Gobierno de Singapur para la puesta en marcha del método. Singapur ocupa el primer puesto en el informe TIMSS (Estudio de las Tendencias en Matemáticas y Ciencias, en sus siglas en inglés), una prestigiosa prueba internacional de matemáticas para alumnos de 10 años.

“Para transformar el modelo de enseñar matemáticas, la tecnología no es la clave, sino el cambio de mentalidad de los profesores”, indica Augusto Ibáñez. El procedimiento es sencillo: el docente plantea un problema en voz alta y los alumnos exponen sus fórmulas para resolverlo. La base es el trabajo colaborativo. No se trata de buscar una solución única, sino de estimular el pensamiento matemático, entrenar la mente y desarrollar la creatividad. “No hay que resolver torres de números, para eso están las calculadoras”, añade.

“La neurociencia ha demostrado que el cerebro es plástico y todos los alumnos están capacitados para aprender matemáticas. El reto es identificar las palancas de aprendizaje y usarlas”. La tecnología solo juega un papel en este método: proporcionar una App para que el profesor encuentre en tiempo real todos los recursos que necesita para estimular la participación de los alumnos en el aula.

Fuente : El País/Ana Torres Menárguez. 

 

Pandereteras de Iguña y más allá. Mundo Sonaja

El domingo 8 de octubre pasamos un ratuco muy especial con las Pandereteras de Iguña y más allá, el grupo Mundo Sonaja; aprovechamos para hacerlas una entrevista, y grabar tres interpretaciones. Podéis verlo todo a continuación.

Mundo Sonaja casi al completo

El Grupo se estrenó ante el público el 6 de febrero de 2016 en el festival Iguña Suena.

Ya en este año 2017, sus actuaciones comenzaron muy pronto, en enero participaron en el Carnaval de la Vijanera que se celebra el primer domingo de enero (siempre que no caiga en día 1),  en Silió (Molledo, Valle de Iguña).

Los zarramacos, mozos cubiertos con pieles de oveja y campanos –pueden llevar encima entre 25 y 40 kilos de peso–, hacen sonar por las calles del pueblo sus cencerros desde la madrugada. Salen para capturar a la bestia que simboliza los males del invierno; en la edición del 2017 se han dejado acompañar por las pandereteras, gracias a la “Leyenda de la Flor”.

NOTA: Se ha reducido el tamaño de los videos para facilitar su visualización en caso de una velocidad de conexión lenta. Si alguien los quiere en su formato original solicitarlos al correo electrónico que figura en la página “Contactos y horario”. Así mismo, también está disponible solo el audio.

Esta historia, recogida por García-Lomas, relata los amores de un zarramaco con una panderetera “cascabelera” y de “ojos garzos”. Para Lorena Gutiérrez – panderetera también-, que se ocupa de la coordinación del grupo de 23 mujeres de  Mundo Sonaja, supuso un hecho muy relevante que pudieran participar en la fiesta.

NOTA: Se ha reducido el tamaño de los videos para facilitar su visualización en caso de una velocidad de conexión lenta. Si alguien los quiere en su formato original solicitarlos al correo electrónico que figura en la página “Contactos y horario”. Así mismo, también está disponible solo el audio.

Cómo se forma el Grupo.

Lorena da clases de canción tradicional y pandereta. Hubo una invitación a participar en el festival Iguña Suena, y se lo propuso a gente de su escuela, así como a otras personas que sabía también podían cantar y tocar la pandereta. La unión de estas personas y su actuación gustó mucho, y esa fue la génesis de Mundo Sonaja.

Actualmente, la edad de las integrantes va desde los 9 hasta los 38 años aproximadamente.

Actuando en los Encuentros Astur cántabros en Valderredible, 9-7-2016

¿Qué repertorio de canciones tenéis?

“Actualmente podemos cantar más de treinta canciones todas ellas del cancionero tradicional basadas en los tipos “pesaos” y “ligeros”. Los “pesaos” son jotas campurrianas y también montañesas, y los ligeros, canciones campurrianas y montañesas. No obstante hay un libro de las escuelas de folclore de Cantabria donde hay recopiladas gran número de canciones tradicionales”.

No por ello dejan de tocar ritmos de pasodobles y rumbas a los que se adaptan perfectamente letras casi olvidadas o no, propias de la tradición.

A veces, cuando se desplazan para una actuación se encuentran con variaciones, lo que depende mucho de cada zona. Todas ellas válidas. No existe un patrón estricto.

Soñe otro mundo

Mundo Sonaja si bien no hace variaciones en todos los temas que interpretan, si las llevan a cabo ocasionalmente para crear mayor riqueza en sus interpretaciones. Como ejemplo citar que en Campoo un “pesao” se toca a mano vuelta (es un toque de allí), y “nosotras –nos comenta Lorena-,  lo mismo lo tocamos al estilo montañés que cantando de choque que es un estilo asturiano. Una canción montañesa podemos tocarla con los toques típicos montañeses,  o adaptar toques de otros sitios, pero siempre dentro del mismo ritmo y compás”.

Lo que si respetan siempre a rajatabla es el ritmo, si es jota es jota, si es ligero es ligero, si es rumba, rumba o si es pasodoble lo interpretan como tal. Una jota se puede tocar con una gran variedad de toques diferentes, así mismo todos los ritmos. Lo cual eleva enormemente la variedad que pueden aportar en sus actuaciones.

En todo lo relativo a repertorio y aprendizaje, nos dice Lorena,  el referente ahora mismo es la Escuela de Folclore de Torrelavega, por donde han pasado más de 5.000 alumnos.

¿Tenéis alguna grabación hecha o en mente hacerla?

“Por el momento no”.

En lo tocante a los trajes regionales que lleváis en vuestras actuaciones ¿Os los hacen? ¿Los hacéis?

“Pues ambas cosas, en ocasiones los encargamos y otras veces los hacemos nosotras; cada zona de Cantabria tiene su traje tradicional, en nuestro caso llevamos el traje tradicional montañés”.

NOTA: Se ha reducido el tamaño de los videos para facilitar su visualización en caso de una velocidad de conexión lenta. Si alguien los quiere en su formato original solicitarlos al correo electrónico que figura en la página “Contactos y horario”. Así mismo, también está disponible solo el audio.

Las panderetas, ¿Dónde las conseguís? ¿Qué se tarda en aprender a tocar?

Las panderetas nos las hace un lutier,  Sergio Cayón Terán que también es del Valle de Iguña, si bien vive en Villasevil de Toranzo que es donde tiene el taller”.

Sergio construye manualmente panderetas, castañuelas,  tambores, panderos cuadrados y otros instrumentos.

“Por término medio aprender a tocar bien la pandereta viene a suponer un período que va desde los seis hasta los doce meses, otra cosa ya es tocar y cantar a la vez, para finalmente coordinarse con el resto del grupo”.

Finalmente, si alguien quiere contactar con Mundo Sonaja para alguna actuación puede hacerlo llamando a  Lorena Gutiérrez, su móvil: 659 16 44 29, o a través de la página de Facebook del grupo:  Mundo Sonaja (Pandereteras del Valle de Iguña y más allá)

Merecen una mención especial las niñas del grupo, ya que son las que transmiten con su presencia la continuidad del mismo, las que aseguran que la tradición continúe y pueda propagarse.

Moral, Ariadna, Martina Gutiérrez, Martina Mata, Julia, Valvanuz, Natalia, Andrea y Helenia -que tienen un desparpajo admirable para su edad en el escenario-, son ejemplo para otras niñas que las ven en las actuaciones, con objeto de que también se animen a incorporarse a esta actividad.

Nos dice Lorena, y no le falta razón: “son la esencia del grupo”.

Agradecimientos:

Finalmente nos queda dar las gracias a todas las pandereteras por la amabilidad que han tenido al recibirnos. Son unas mujeres que tratan de mantener y divulgar la tradición de nuestra tierruca por medio del cante y el toque de pandereta. Y damos fe, de que lo hacen ¡¡muy bien!!

Componentes:

Niñas: Moral, Ariadna, Martina Gutiérrez, Martina Mata, Julia, Valvanuz, Natalia, Andrea y Helenia

Mayores (como les gusta decir a ellas): Lorena, Alicia, Lucía, Adelaida, Sara, María, Laura, Zulema, Sonia, Duly, Silvia, Paula, Cristina y Estíbaliz.

Y por supuesto también a María José Gómez y a Marisol Blanco Cos, trabajadoras del   Ayuntamiento de Val de San Vicente, su colaboración ha resultado esencial para poder contactar con Mundo Sonaja, las “Pandereteras de Iguña y más allá”.

FUENTE: CENTRO CULTURAL / JORGE A. MURILLO

Panderetas con sus sonajas.

NOTA: Debido a que trabajamos con la parte gratuita de WordPress, es posible que WordPress inserte anuncios -por los que no cobramos nada-, al final de nuestros post.  “Quid pro quo”.

Santa María de Hito

Recordaros que el yacimiento de Santa María de Hito no es visitable. Para preservarlo y que generaciones venideras pudiesen estudiarlo fue cubierto hace años

La villa romana de Santa María de Hito (Valderredible) es uno de los pocos vestigios romanos encontrados en Cantabria hasta el momento en cuanto a villas/recintos termales de época bajo imperial se refiere. Guardar diversas similitudes, que explicaremos a continuación, con el resto de villas romanas encontradas en nuestra región: Camesa Rebolledo (Valdeolea) y San Juan de Maliaño (Camargo). La más llamativa es que sobre las ruinas de todas ellas se crearon necrópolis visigodas o medievales, las cuales estuvieron ligadas a un iglesia o ermita cercana, en el caso de estas últimas ubicadas justo encima. La villa romana de Santa María se encuentra en las inmediaciones de la iglesia del mismo nombre, circunstancia que la diferencia del resto por no estar en las entrañas de este templo románico.

Cronológicamente podemos situar su ocupación entre finales del siglo III d.C. y finales del IV d.C., siendo esta otra similitud con el resto de villas encontradas hasta el momento. Es destacable su estilo, ya aun siendo el modelo arquitectónico de tipo “mediterráneo” el más extendido, fue edificada al estilo “nórdico“. La diferencia principal a este respecto estriba en la orientación de las estancias por diversos motivos, bien climatológicos o bien estructurales. Desde entrada de la villa se accedía a un amplio pasillo por el cual se llegaba a las salas de recepción y las estancias señoriales. Este sector tenía 3 habitaciones, todas con “hypocaustum” (sistema subterráneo de calefacción). En la parte norte se encontraban además las dependencias de uso común, las cuales se encontraban comunicadas entre sí mediante escaleras por encontrarse a diferentes alturas.

Tanto la necrópolis, que veremos un poco más adelante, como la villa romana se sitúan a un lado de la carretera entre San Martín de Elines y Santa María de Hito. Es más, se cree que dicha carretera divide u oculta parte del yacimiento que al día de no hoy no es visible. Se excavó entre los años 1979 y 1986 y la área sondeada ocupaba un total de 56 por 24 metros. No olvidemos por último que la dicha necrópolis, con más de 400 sepulturas, es la más amplia de las excavadas en Cantabria hasta la actualidad. En este sentido, nos vemos obligados a mencionar a la arqueóloga responsable de todas las campañas aquí realizadas a finales del siglo XX: Rosa Gimeno García-Lomas.

No debemos olvidar que los hallazgos e interpretaciones arqueológicas más relevantes de Santa María de Hito se realizaron hace más 25-30 años. con todo lo el valor que esto conlleva por ser otra época y disponer de muchos menos medios y avances que en la actualidad.

Necrópolis visigoda / medieval 

Sobre las ruinas romanas de la villa, se ubicó siglos después una necrópolis cuya cronología sorprende por el amplio abanico temporal que abarca. Los enterramientos allí encontrados van desde la época visigoda (siglos VI y VII d.C) hasta la plena Edad Media (siglo XII d.C), creyéndose incluso que las tumbas más antiguas son previas a la construcción de la iglesia de Santa María de Hito. Como hemos dicho antes, en las más de 400 tumbas descubiertas existen diferentes tipos: sarcófagos, ataúdes de madera, lajas de piedra. Eso sí, los difuntos en su gran mayoría aparecen en posición de “decúbito supino” (mirando hacia arriba) y orientados de Oeste-Este, tal y como ocurre en gran parte de las tumbas cristianas medievales.

Uno de los descubrimientos más increíbles de esta necrópolis (entre otros muchos) es una hebilla de hueso trabajada con bajorrelieves de faisanes conocida como el “Broche de Santa María de Hito”. Esta pieza, de la cual no se sabe exactamente su cronología, es gracias a sus increíbles características y estado de conservación, uno de los hallazgos más importantes de la época. Inicialmente se creyó que podría tener influencias árabes en cuanto a morfología se refiere, pero en la actualidad expertos en broches de cinturón altomedievales tanto nacionales (entre los que destacamos a José Ángel Gárate) como europeos han determinado que habría de fecharlo entre los siglos VI y VIII d.C., es decir, en época visigoda. Podemos disfrutar de ella en el MUPAC (Museo de Prehistoria y Arqueología de Cantabria). No menos importantes son la gran cantidad de fragmentos de cerámica medieval pintada y estriada, además de los más de 30 anillos visigodos encontrados en este yacimiento.

Los anillos

Entre los anillos encontrados en el yacimiento de Santa María de Hito hay dos que, tanto por sus inscripciones como por su morfología y aleaciones, destacan sobre el resto. Ambos están actualmente expuestos en el MUPAC (Museo de Prehistoria y Arqueología de Cantabria), concretamente en la misma sección que el anillo visigodo encontrado en el yacimiento de Riocuevas por nuestros amigos del Proyecto Mauranus a los que dedicamos esta pequeña sección. Como íbamos diciendo, los anillos más destacados del yacimiento de Santa María son uno de oro y otro de plata aleada con cobre.

El primero de ellos tiene un forma octogonal (como podréis apreciar más en detalle en las imágenes adjuntas), conteniendo una inscripción que ocupa toda su superficie del mismo. Dicha inscripción está conformada por un monograma cruciforme compuesto por una cruz central y las letras S y P. Según las teorías epigráficas de nuestros amigos del Proyecto Mauranus, es más que probable que asociada a esta última letra se encuentre una I, una N y S asociadas a cada extremo de los “brazos” de la cruz. Tanto la P como la N están representadas al revés, mientras que las letras “S” están colocadas correctamente, indicando esto su carácter signatario. Durante la segunda mitad del siglo VI d.C los monogramas cruciformes estaban extendidos por todo el ámbito mediterráneo, siendo un “símbolo” típico de la Tardoantigüedad. En base a estas informaciones, se ha determinado que el resultado de la inscripción podría interpretarse de dos maneras:

  • La primera de ellas sería S-P-N-S, transcribiéndose como S(em)P(ro)N(iu)S, nombre latino atestiguado y consolidado den la época que nos concierne.
  • Del mismo modo, y barajando otra posibilidad, se considera la presencia en el monograma de las letras I y V, resultado la inscripción S-P-I-N-V-S (Spinus), siendo este nombre también típico de la Tardoantigüedad.

El segundo de los anillos (de plata aleada con cobre), aun pareciendo más “enrevesado” o complicado de descifrar, tiene una epigrafía bastante más clara para los arqueólogos del Proyecto Mauranus. Presenta una inscripción de caracteres latinos repartida en tres líneas, la cual debe de leída de un modo “normal”, es decir de izquierda a derecha: C E D / A B G O / L AN o C E D O / A B G / L AN donde puede interpretarse es “ C(hrist)E D(omine) AB(i)G(e) O(mnem) LAN(guorem)”, cita que puede traducirse como “Cristo Señor, aleja toda enfermedad” o “Cristo Señor, aleja toda enfermedad” según se interprete la letra “O” de un modo u otro.

En definitiva, si estos hallazgos os parecen increíbles, más nos parece desde Regio Cantabrorum el trabajo de los arqueólogos pertenecientes al Proyecto Mauranus, quienes nos van desvelando con informaciones como estos pedacitos perdidos de nuestra historia y pasado. ¡Gracias¡…otra vez más.

Fuente : Recio Cantabrorum / Tierra de Leyendas.

V Subida en albarcas al Monte Arria, allí estuvimos.

Una año más con la colaboración de los Excelentísimos Ayuntamientos de Lamasón y  Herrerías,  el pasado siete de octubre se celebró La quinta Subida en albarcas al Monte Arria.

Albacas hechas por Hilario González,  del pueblo de Lafuente (Lamasón)

Un evento eminentemente tradicionalorientado a mantener el uso lúdico de este tipo de calzado.

A las 10:30 horas había que estar listos y con las albarcas puestas en el “Prau de la Fiesta” en la Venta Fresnedo, para subir a Jedillu un prado no muy grande con una antigua casa de pastores; las vistas allí son espectaculares, y más con el extraordinario día que tuvimos.

 

 

 

El trayecto de casi cinco kilómetros de longitud, discurre en su mayor parte por una pista forestal que este año, producto de las recientes lluvias, estaba jalonada de charcos y diversos tramos de barro, lo que no daba ningún problema para los que calzábamos albarcas.

(Clic en una foto para abrir la galería, pulsar la tecla Escape para volver al Blog o pasa el puntero del ratón por las fotos para ver el texto asociado, no todas lo tienen)

Al culminar la subida, ya en el Jedillu, se podían reponer fuerzas a base de panceta, queso picón agua y “vinu”, que con gran diligencia servían un grupo de voluntarios y voluntarias. Sigue leyendo V Subida en albarcas al Monte Arria, allí estuvimos.

Ellas, las mujeres que fueron borradas de los libros de Historia del Arte

Desde Ende o Sofonisba Anguissola a Tamara de Lempicka o Maruja Mallo. Manuel Jesús Roldán recupera a las artistas olvidadas por la tradición androcéntica del arte.

El Museo del Prado se marcó hace justo un año un tanto (con décadas de retraso, todo sea dicho) cuando dedicó por primera vez en sus dos siglos una exposición dedicada en exclusiva a una mujer. La pintora flamenca barroca Clara Peeters fue la encargada de romper el tabú del patriarcado artístico. Para muestra, un botón: en la pinacoteca nacional hay obra de más de 5.000 hombres y tan solo de 53 mujeres. De las cerca de 8.000 pinturas catalogadas (expuestas y en los almacenes), solo cuatro de artistas mujeres se exhiben.

La Historia del Arte la han protagonizado infinidad de féminas. Han sido las modelos y musas. Las protagonistas de algunos de los cuadros más importantes de todas las épocas. Ahí están las señoritas de Avignon, las majas, la Mona Lisa, las venus, las bailarinas de Degas o las prostitutas de Touluse-Lautrec. Son solo algunos ejemplos evidentes porque mientras las mujeres se dejan ver en las paredes de los museos, muy pocas son las que firman los lienzos que cuelgan de ellas.

Cuenta Manuel Jesús Roldán en ‘Eso no estaba en mi libro de Historia del Arte’ (Almuzara) que la concepción decimonónica de la mayoría de los manuales del tema las excluyeron aunque hubiera mujeres retratistas de Corte, escultoras de cámara o pintoras religiosas. “Han sido silenciadas y su rescate del olvido, afortunadamente recuperado en los últimos años, merece todos los empeños”, escribe en esta obra que recopila ‘anécdotas’ artísticas como aquellas obras cumbres del arte que en su momento fueron rechazadas y censuradas, los primeros selfis hechos al óleo, las facetas más escabrosas de algunos creadores y, sobre todo, recupera el nombre y la historia de varias de las artistas más importantes pero aún así olvidadas.

“Su existencia fue ciertamente reducida en muchas épocas, pero hay un buen número de nombres de mujeres que, en cada etapa de la historia, alcanzaron una fama y un reconocimiento público que fue posteriormente silenciado”, escribe Roldán. Mujeres que no aparecen en los libros de arte ni suenan en el imaginario colectivo por culpa, apunta, del concepto de Historia del Arte procedente del siglo XIX, “centuria en la que se vetó especialmente la independencia creadora de la mujer por la moral burguesa reinante, relegó al género femenino a una condición hogareña casi exclusiva, marcando un canon casi exclusivamente masculino en las primeras publicaciones dedicadas al Arte”. Una discriminación que, además, se estandarizó cuando se crearon los grandes museos europeos. Tampoco ayudó la visión de muchos grandes hombres del arte que se despacharon con opiniones similares a la de Renoir: “la mujer artista es sencillamente ridícula”.

¿El resultado? Un visión androcéntrica del arte que ha borrado a muchas pioneras que merecen un lugar destacado en nuestras conciencias artísticas. Empezando por Ende, considerada la primera pintora de la historia, una copista encargada de iluminar códices en el siglo X que ya firmó entonces “Ende pintrix et Dei aiutrix” (Ende, pintora y sierva de Dios) el manuscrito del ‘Comentario al Apocalipsis del Beato de Liébana’ o por Hildegarda de Bingen, una monja benedictina que fue pionera en el campo de la música, la literatura y la pintura y que ya fue silenciada en su propia época. Roldán recopila el nombre de 14 mujeres imprescindibles de la Historia del Arte que no se queda en las más conocidas como Frida Kahlo o Camille Claudel.

El nombre de Sofonisba Anguissola quizás sea uno de los que más puedan sonar porque es la única mujer cuyas obras se pueden ver en las colecciones del Prado. Esta pintora renacentista cosechó muchos éxitos en su época. Miguel Ángel alabó su obra, Giorgo Vasari la incluyó en su diccionario con 133 biografías de artistas (todos hombres menos la escultora Properzia de Rossi y su mención), se hizo famosa en Italia, Van Dyck la retrató y fue pintora de la Corte de Felipe II (un retrato suyo del monarca está en el Prado), sin embargo como era mujer no podía firmar sus obras, motivo por el cual muchas fueron atribuidas a hombres. ‘La partida de ajedrez’ es uno de los pocos cuadros que tiene su rúbrica, pero otras como ‘La dama del armiño’ hoy siguen generando debate sobre si es obra de su mano o de la del Greco.

También en la Italia del siglo XVI Lavinia Fontana fue una cotizada retratista, pero no solo por su reconocimiento sino que se convirtió en pintora oficial de la Corte del Papa Clemente VIII y también trabajó para el Palacio Real de Madrid. Quizás es la pintora más exitosa del Renacimiento y el Barroco, una pionera que realizó cuadros de desnudos de hombres y mujeres (en la época los estudios de anatomía estaban vetados para las mujeres) y en la conciliación: su marido dejó el trabajo para ocuparse de la casa y sus 11 hijos mientras ella sustentaba la economía familiar con sus pinturas.

Mientras que ambas nacieron en ambientes artísticos, la vida de Judith Leyster fue complentamente distinta. Esta artista holandesa del XVII era hija de un cervecero y la pintura apareció como un oficio necesario para sobrellevar las penurias económicas de la familia. Influida por Rembrandt, Vermeer, Frans Hals, su maestro, y la pintura caravaggista apenas hay una cincuentena de obras conservadas de ella porque dejó el arte cuando se casó, pero hoy sigue observándonos directamente a los ojos desde la Galería Nacional de Arte de Washington mientras pinta a un violinista.

Otro de los grandes nombres del Barroco fue el de Artemisia Gentileschi, una pintora que “llegó a gozar de un notable consideración en la Italia del Setecientos aunque su fama decreció tras su muerte, llegándose al más profundo olvido de su obra un siglo más tarde” en parte por la dispersión, la pérdida y las malas atribuciones. Fue la primera mujer admitida en la selecta Academia del Disegno florentina, lugar donde consiguió el mecenazgo de los Medici. La Galería de los Uffizi muestra una de sus obras, de clara influencia caravaggista, más reconocidas: ‘Judith decapitando a Holofernes’. En ella se representó en los rasgos de Judith y se vengaba de su preceptor artístico y agresor sexual, Agostino Tassi, retratándole como Holofernes. Le llevó a un juicio por violación y, aunque fue desterrado, ella sufrió torturas y un humillante examen ginecológico para demostrar su inocencia. Es, para muchos, la primera pintora feminista de la historia y este año Roma le ha dedicado una gran exposición.

En el mismo siglo en España despunta la sevillana Luisa Roldán, hija del mejor escultor de segunda mitad del XVII de la capital hispalense y más conocida como La Roldana. Dominó la talla de madera y barro, fue escultora de cámara de Carlos II y Felipe V y suyas son tallas como ‘Entierro de Cristo’, que se exhibe en el Met de Nueva York, o el gran ‘San Miguel Arcángel’ del Escorial. A pesar de su profusa actividad pasó muchas dificultades económicas y a su muerte su nombre también cayó en el olvido.

La mujer que puso rostro a Goethe o Reynolds fue Angélica Kauffman, una pintora suiza neoclásica que alcanzó una gran fama en el siglo XVIII al igual que la francesa Marie Loise Elisabeth Vigée Lebrun, una de las retratistas más cotizadas de la época. “No aparecerá en los libros de Historia del Arte pero sí en los de Historia Universal: retrato a toda una corte de personajes cuyas cabezas acabarían cortadas en la guillotina de la Revolución Francesa”, explica Roldán. Pintó, por ejemplo, a Lord Byaron o a María Antonieta hasta en 35 ocasiones. El primer retrato se lo hizo con solo 23 años.

En el misógino siglo XIX hay nombres propios ya más reconocibles como los de Berthe Morisot, Mary Cassat y Marie Bracquemond, las tres mujeres de primer nivel que formaron parte del Impresionismo, al igual que la escultora Camille Claudel. Las vanguardias del siglo XX tampoco trataron mejor a sus creadoras. Aunque Frida Khalo, Georgia O’Keefe, Berthe Moristot, Sonia Delaunay (de la que se puede ver actualmente una exposición en el Museo Thyssen de Madrid) o Tamara de Lempicka son más conocidas, en el ostracismo han quedado nombres numerosos nombres como los de Sophie Taeuber Arp, Lenora Carrington, Lee Krasner, un auténtico referente del expresionismo abstracto siempre a la sombra de Pollock, su marido, o Florine Stettheimer, la mujer que hizo el primer autorretrato desnuda de la historia del arte.

Tampoco puede faltar entre las mujeres pioneras y a rescatar de la Historia del Arte el nombre de la española Maruja Mallo. Desterrada de los libros, fue una de las grandes surrealistas —el propio Dalí la calificó como “mitad ángel, mitad marisco”—, además de una mujer comprometida políticamente con la difusión del arte. Fue parte de la Generación del 27, colaboró con las Misiones Pedagógicas republicanas y tuvo que exiliarse a EEUU y Argentina durante la Guerra Civil y la dictadura. “Es una de las creadoras de las que quizá se conozca más su anecdotario (su rebelión contra el uso del sombrero, sus provocaciones anticlericales o el empleo de pantalones prestados, ‘soy la primera travesti’, para acceder a un edificio religioso) que su propia obra”, explica el autor del libro. Cometió, como la definió María Zambrano, “uno de los errores más destructivos e imperdonables: ser libre”. El mismo que todas estas mujeres empeñadas en desmentir esas palabras de Bocaccio que decían que “el arte es ajeno al espíritu de las mujeres”.

FUENTE: EL CONFIDENCIAL, PRADO CAMPOS

 

El idolo de Ruanales

El entorno del Monte Hijedo ha sido, es y será durante siglos y siglos, un lugar lleno de misterios e incógnitas a desvelar. Está claro que en los albores de la Edad de los metales un grupo social importante habitó en esta maravilla natural milenios atrás y hoy referente arqueológico de nuestra región. En un radio de pocos kilómetros a la redonda nos encontramos con la composición antropomorfa de La Serna, el conjunto de Peña Lostroso, y hoy con el conocido como “ídolo de Ruanales” . Todas ellas con sus diferencias, como no, pero compartiendo un estilo muy similar e intentando trasmitirnos la importancia de una jerarquía donde los primeros objetos de metal en las sociedades post-paleolíticas eran motivo más que suficiente para ser labrados y representados en la fría piedra.

Nos encontramos en el paraje de El Redular, atalaya natural que domina gran parte del robledal que conforma el Monte Hijedo. Y, casualidades del destino (o no), a unos dos kilómetros en dirección Suroeste justo enfrente del antropomorfo de La Serna. Ambos yacimientos han sido desde tiempos inmemoriales, fruto de leyendas e historias sobre “señores moros“, circunstancia por la cual se tenía la creencia que bajo los impresionantes grabados habría siempre un tesoro. El “ídolo de Ruanales” no iba a ser menos, es por ello por lo que nuevamente nos encontramos el suelo bajo sus pies rebajado cerca de un metro, básicamente por la continua rebusca de los mismos.

Los vecinos de los pueblos colindantes serían quienes hace ya décadas indicasen a los investigadores la localización del conjunto. Los recogería en primera instancia, en una escueta nota en una guía regional, el antiguo Director del Museo Provincial de Prehistoria y Arqueología de Santander, Miguel Ángel García Guinea (García Guinea, 1988: 210). En esa misma década, prácticamente a la par, los investigadores R- Bohigas y P.Sarabia publicarían datos sobre una de sus visitas al lugar (Sarabia y Bohigas, 1988: 63), incluyendo esta vez una descripción más detallada sobre los grabados de la pared, así como un primer acercamiento a su cronología. Desde entonces diferentes estudios y autores (con diferentes metodologías) abordan la temática de El Redular de modo dispar, agregando eso si valiosa información sobre el conjunto (Bueno y Balbín 1992, Díaz Casado 1993, Teira y Ontañón 1996, 1997, 2000).

Estamos sin duda, ante otro de los grandes desconocidos de la arqueología regional. Componente ineludible de la tipología “Monte Hijedo“, sus trazos son bellos a la par que desconcertantes. ¿Qué representan realmente? ¿Por qué no aparecen restos estructurales y/o materiales que ayuden a saber que significan realmente o a quien hacían referencia? ¡Por eso nos gusta la arqueología! 🙂

El conjunto Rupestre

Como podemos apreciar en la imagen principal, el conjunto de grabados de El Redular se encuentra en un afloramiento de arenisca de unos 4 metros de altura orientado hacia el Suroeste. Se apreciar dos motivos perfectamente identificables:

  • El motivo principal: Nos encontramos ante una figura de unos 1,78 metros de alto por unos 54 cm de ancho que se desarrolla con marcadas líneas ascendentes hasta finalizar en arco. Los trazos están realizados con un bajo relieve profundo, si bien es cierto que es la parte superior de la figura la profundidad se ve afectada por un cambio importante en la composición y morfología de la piedra. En el interior de la misma podemos observar, hacia la mitad, como se esboza lo que parece ser el un puñal fusiforme. Un trazo semicircular nos señala la zona del enmangue del mismo, apreciándose incluso dos puntos piqueteados alrededor del mismo. Por contrapartida, en el extremo opuesto donde deberíamos vislumbrar la punta del puñal, nos encontramos de forma contundente con su ausencia. En total estamos hablando de unos 36 cm de longitud horizontal.
  • El segundo motivo es uno de los que más suspicacias generan. Está situado a uso 60 centímetros a la izquierda del motivo principal, y en cuanto a su forma es bastante similar al puñal citado anteriormente pero orientado al lado contrario. En este caso existe un trazo semicircular (parecido al enmangue del otro puñal) donde encontramos cuatro puntos pareados: dos en el interior de la forma alargada y dos entre esta y el remate. Por el contrario, donde debería estar la punta o similar, nos encontramos con un extremo trapezoidal. Es en este segundo motivo donde la comunidad de investigadores y arqueólogos no se ponen de acuerdo respecto a su interpretación. Para algunos se trata de un signo pisciforme (Sarabia y Bohigas, 1989: 63), tal vez relacionado con tallas altomedievales que se pueden encontrar en las ermitas rupestres del valle (Sarabia y Bohigas, 1989: 63). Otras hipótesis apuntan que pueda tratarse de una copia más reciente del icono que contiene la figura principal (Bueno, 1995: 94). Sea lo que fuere, parece ser que cualquiera de las hipótesis podría incluso casar entre sí, ya que puede ser la paleocristianización (figura de pez) de un elemento de memoria pagana que pudo quedar plasmado en la pared a medio terminar/copiar. De hecho, el nivel inicial del suelo podría ayudar a dirimir si esta segunda figura se realizó con mucho tiempo de diferencia tras la primera, ya que el haberla realizado a esta altura implicaría una postura forzada de trabajo. Lo más lógico es que, una vez rebajado el suelo, se tallase o retallase para darle el aspecto actual.
Cronología

Del mismo modo, tal y como hemos comentado con anterioridad, las similitudes con ejemplos cercanos como Peña Lostroso o el antropomorfo de La Serna, nos hace pensar que su arco cronológico prácticamente el mismo. La ausencia de materiales dificulta nuevamente una contextualización más exacta, si bien es cierto que paralelos que podemos encontrar lejos de Cantabria (como por ejemplo en estatua-menhir de Villar del Ala, Soria) nos trasladan a los inicios del II milenario antes de nuestra era (Balbín y Bueno, 1993: 52). Otras hipótesis sitúan, no solo la representación de El Redular sino todas las repartidas en el Monte Hijedo, en un arco cronológico más amplio: Entre el final del III milenario y el comienzo del II a.C. (Teira y Ontañón 1997; Ontañón 2003), época clave donde los contextos en los que las armas de metal eran un elemento social y culturalmente diferenciador.

Fuente : Regio Cantabrorvm / Tierra de Leyendas / Editorial Acanto / Ernesto Rodrigo Gutiérrez .

 

Lo que Elcano se atrevió a pedir al emperador Carlos I

Papeles hallados en un archivo familiar de Gipuzkoa ahondan en la personalidad del primer hombre que circunnavegó el globo.

Pocos vascos y pocos españoles tan universales como Juan Sebastián Elcano (Getaria, Gipuzkoa, 1476 – algún lugar del océano Pacífico, 1526) y, sin embargo, pocos vascos y españoles ilustres tan mal conocidos… hasta el hallazgo de los papeles de Laurgain. Un chico de buena familia —armadores y notarios de Guetaria—, un marino, un aventurero, un bragado, un mujeriego y un punto bribón, Elcano integra todas las contradicciones de un mundo de hidalguía, honor y pobreza, el del siglo XVI, donde el emperador Carlos I de España y V de Alemania ordenaba y mandaba a sus anchas.

 Así que al hombre más poderoso del mundo debió de sorprenderle no poco la carta escrita por aquel vasco que acababa de llegar a Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) en la nao Victoria en compañía de otros 17 maltrechos supervivientes tras dar la primera vuelta al mundo en un viaje de tres años. Habían zarpado de Sevilla en 1519. Magallanes, el capitán de la expedición original en busca de nuevas rutas comerciales, había caído muerto en combate en Filipinas. Elcano, su maestre, se encontró con una flota destrozada, la tripulación diezmada por el escorbuto y sin plan B. Decidió improvisar, en lo que a buen seguro supuso una de las decisiones empresariales más arriesgadas de la Historia: en vez de intentar volver por donde había venido, seguiría adelante, de Oriente hacia Occidente, y coronaría la primera vuelta al globo.

Corría el año del Señor de 1522 y el intrépido —también imprudente— héroe guipuzcoano se dirigía al rey para pedirle diversas mercedes como reconocimiento a su gesta. Aquella misiva —la única manuscrita que se conoce de Elcano— y otros siete documentos que reflejan la relación epistolar entre el emperador y su súbdito fueron hallados el año pasado por el director del Archivo Histórico de Euskadi, Borja Aguinagalde, en la casa-torre de Laurgain, en la localidad guipuzcoana de Aia, y se han dado a conocer recientemente. Carlos I devolvió la carta a su remitente con las respuestas a sus reclamaciones: ese es el motivo por el que acabó entre los papeles personales de Elcano, y no en el Archivo General de Indias de Sevilla, que es donde hubiese estado si la hubiera conservado con él el rey. Sigue leyendo Lo que Elcano se atrevió a pedir al emperador Carlos I