Archivo de la etiqueta: Economía

Mucho cuidado: llegan los ‘coronacrímenes’ financieros

El confinamiento y la crisis económica son el caldo de cultivo perfecto para los fraudes vinculados al mundo de la inversión.

Casi todos los días, con mayor frecuencia desde que la pandemia de la covid-19 nos dejara en casa, la Policía Nacional, la Guardia Civil, la Interpol y la Europol advierten sobre la proliferación de estafas a través de Internet. Europol, que ha rebautizado estos delitos como los coronacrímenes, acaba de publicar un informe en el que identifica las principales amenazas y los factores clave que influyen en la delincuencia organizada. Tras una primera fase, la actual según se explica, en la que han proliferado los fraudes en la compra de material sanitario, llegarán una segunda y una tercera fase en las que “la pandemia y sus consecuencias económicas ejercerán una presión significativa sobre el sistema financiero y el sector bancario”. En esta fase, advierte la agencia de la policía de la Unión Europea, es posible, tal y como ocurrió en crisis anteriores, que se produzca “un aumento en el número de fraudes bancarios y de préstamos, lavado de dinero y corrupción”.

En el ámbito financiero y de inversión, las advertencias sobre estafas llegan en España especialmente de la mano de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). El supervisor bursátil considera que, si bien aún es quizás “pronto” para poder sacar conclusiones sobre si la situación creada por la pandemia ha dado lugar a más actividad irregular, puede deducirse que “se ha intensificado el contacto de inversores con chiringuitos en Internet, puesto que la actividad presencial está limitada por el confinamiento”, reconoce.

Bajo, entre otros, el lema “Con o sin pandemia, los chiringuitos no juegan limpio”, las autoridades no dejan de alertar sobre las llamadas, mensajes o correos inesperados prometiendo altas rentabilidades y sobre las entidades no registradas que ofrecen servicios de inversión. Desde la CNMV explican que en los últimos tiempos los productos estrella en las estafas son los basados en criptodivisas y en general todo tipo de criptoactivos, con la curiosidad de que la mayor parte de ellos son ofertados por “entidades llamadas clones que tratan de captar clientes utilizando el mismo nombre que otras entidades completamente legales aprovechándose de su reputación”.

También han detectado numerosos intentos de fraude tratando de colocar productos financieros de alto riesgo, como CFD (contratos por diferencias) con alto apalancamiento, recurriendo algunas de las entidades que los ofertan a “anuncios insertados en medios de comunicación —a veces de muy amplia difusión— o a través de plataformas populares de anuncios clasificados en línea”, precisan desde el supervisor del mercado.

Son muchas las personas que, a pesar de la incertidumbre, la fuerte volatilidad del mercado de valores y el aumento de los riesgos se están acercando a los mercados de valores en busca de “oportunidades”. De hecho, según un reciente comunicado de la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA, por sus siglas en inglés), secundado por las autoridades nacionales competentes en la defensa de los inversores, se ha observado “un aumento significativo en el número de cuentas de inversión abiertas por clientes minoristas, así como un incremento de las operaciones de este tipo de clientes”.

Desde la CNMV advierten para quienes puedan sentirse tentados de operar con empresas no registradas que han detectado, vinculadas a la covid-19, entidades fraudulentas que ofrecen información a los inversores sobre las consecuencias de la expansión del virus en los mercados financieros, asegurando falsamente contar con “servicios para identificar y gestionar los riesgos potenciales y aprovechar así las posibles oportunidades”.

El organismo supervisor también alerta sobre las llamadas genéricamente “cuentas de trading financiadas”. A través de páginas web se está ofreciendo la posibilidad de acceder a una cuenta de valores para realizar operaciones de diversa naturaleza (bursátiles, CFD, forex…). El inversor no arriesga dinero propio (es el de la página web) y, sin embargo, supuestamente se queda con una parte de las ganancias obtenidas. Un negocio redondo que, sin embargo, tiene truco. Para hacer uso de esas cuentas financiadas primero hay que realizar algún curso de trading específico (con sus exámenes pertinentes, aunque en un entorno simulado) cuyo precio suele ser, según la CNMV, “ de varios miles de euros”.

Los intentos de estafa pueden ser incluso dobles. Las recovery room son entidades que se ofrecen fraudulentamente a recuperar el dinero perdido previamente en algún chiringuito financiero. A veces también prometen recomprar acciones sin valor real. Aunque parezca increíble suelen ser, bajo otro nombre, los propios chiringuitos financieros que realizaron el fraude inicial u otras empresas que han adquirido las listas de afectados. Este es un tipo de estafa que, según fuentes de la CNMV, “está repuntando últimamente”, por lo que, a su juicio, cualquier inversor que reciba una oferta de este tipo sin haberlo solicitado antes “pidiéndole, eso sí, dinero por adelantado en concepto de pago de impuestos, honorarios o pólizas de seguro” debe desconfiar. Incluso si hablan en nombre de la CNMV, “ya que ni este organismo ni sus empleados contactarán directamente con los posibles afectados, ni autorizan el uso de su identidad, imagen corporativa o dominio cnmv.es con el fin de recuperar las pérdidas”.

Ofertas letales

A todos estos timos financieros se suman los tradicionales intentos de conseguir las claves de acceso de las cuentas corrientes. La realidad es que, según explican desde la policía, los “ciberdelicuentes no descansan y han encontrado en la situación actual un buen caldo de cultivo para sus intentos de fraude”. Así recuerdan que ni La Caixa manda correos para “informarle de que, después de los cálculos finales de compensación, le corresponde un reembolso de una cantidad determinada”, ni al BBVA “le complace informarle sobre sus facturas pagadas”, ni ING pide “que actualice sus datos personales”.

En general, ninguna entidad financiera advierte de que se tienen “24 horas para pagar 1.000 euros o su cuenta será cancelada”. Según se deja claro en las redes sociales tanto de la policía como de la Guardia Civil, los intentos de hacerse con lo ajeno se han adaptado con rapidez a la pandemia. Bajo el lema “No piques” se advierte de la falsedad de algunas campañas vinculadas con las ayudas directas de la Seguridad Social a los afectados por ERTE, de las comunicaciones del Ministerio de Economía, de los pagos adelantados de Hacienda, del cobro de multas de la DGT. Algunas de estas campañas de fraude ofrecen incluso supuestas ofertas de Netflix o Amazon.

FUENTE: DIARIO EL PAÍS / PIEDAD OREGUI.

Internet y movilidad: claves en el desarrollo de las zonas españolas más despobladas que el Ártico.

En ocasiones vemos en nuestro muro de Facebook publicaciones que suben algunas personas sobre la despoblación, donde incluyen sus supuestas soluciones basadas en proyectos, que más parecen estar asociados a obtener beneficios (propios) que en aportar soluciones reales. Obviamente cada uno publica lo que le parece, y toca diferenciar lo que vale de lo que no.

La despoblación, entre otras cosas, va destruyendo lentamente el tejido cultural de los territorios

La despoblación, entre otras cosas, va destruyendo lentamente el tejido cultural de los territorios; nos infunde un tremendo respeto a la hora de publicar algo sobre ella, tanto es así que lo hacemos en contadísimas ocasiones. Y lo hacemos siempre seleccionando muy bien el contenido desde una óptica constructiva basada en hechos y situaciones reales que ya están funcionando, y/o en opiniones de expertos.

Os dejamos un magnífico video y artículo del catedrático y experto en desarrollo del territorio Eulalio Fernández. El video, por cierto, muy bien conducido por Jaime García Cantero, director de contenidos de El País Retina.

No os perdáis los datos adicionales que van apareciendo gradualmente.

A continuación el interesantísimo artículo sobre el proyecto Smart Rural Land (clic sobre la imagen).

FUENTE: DIARIO EL PAÍS  RETINA / JAVIER GARCÍA CANTERO y JAVIER A. FERNÁNDEZ .

Cuando el móvil te saca de la vida real

Aislados dentro de una pantalla

Adultos y menores son víctimas del ‘phubbing’, una adicción tecnológica que provoca aislamiento e incomunicación tanto en quien la padece como con las personas que la rodean. ¿Qué pueden hacer los expertos, el entorno familiar y el educativo para solucionarlo?

En casa de Jorge, se han establecido desde hace tiempo una serie de normas de obligado cumplimiento en torno al móvil. “Él mismo me reconoció que era incapaz de estudiar 20 minutos seguidos. Dejaba el libro o los apuntes y volvía al teléfono. Fingía que escuchaba a sus padres, pero en el fondo no les atendía”, recuerda el profesional que le atendió, y que prefiere mantener el anonimato. Una adicción que en gran parte tenía que ver con lo que pasaba en casa: padres ausentes y pendientes demasiadas horas al día de sus respectivos teléfonos. Este caso refleja lo que es el phubbing: cuando una persona ignora a otra y se abstrae del entorno que le rodea al estar más pendiente de su teléfono móvil que de sus acompañantes humanos.

Los expertos coinciden en que la mayoría de los menores que sufren esta adicción normalizan el acto de sumergirse en la pantalla por imitación. Un ejemplo típico, explica el profesor de Psicología de la Universidad Camilo José Cela (Madrid) Mateo Pérez Wiesner, es el de los padres en las comidas o en las cenas. “En vez de prestar atención a la conversación familiar, no quitan el ojo al móvil. Y los adolescentes sufren, aprenden e interiorizan esa conducta que después replican con sus grupos de iguales”, afirma. Además de la desatención, otro de las consecuencias de quienes padecen esta adicción es que la sensación de aislamiento se extiende a los otros interlocutores.

Adultos enganchados al teléfono

Sigue leyendo Cuando el móvil te saca de la vida real

Fuera los microplásticos de mi cara y de mi ropa

La Agencia Europea de Productos Químicos pide que se eliminen estas partículas en detergentes y productos cosméticos, médicos y agrícolas

La preocupación por el impacto de los microplásticos (partículas de menos de cinco milímetros) en el medio ambiente ha llevado a algunos países de la UE, como Reino Unido o Francia, a adoptar medidas para limitar su uso, principalmente, en el sector de los cosméticos. Sin embargo, faltaba una estrategia conjunta para toda la UE. La Comisión Europea encargó a principios de 2018 a la Agencia Europea de Productos Químicos (ECHA, por sus siglas en inglés) que estudiara la posibilidad de limitar el empleo de los microplásticos que se añaden deliberadamente a diferentes productos. Y la ECHA apuesta por poner en marcha un paquete legislativo para suprimir su uso en detergentes y productos cosméticos, agrícolas y médicos. “Si se adopta la restricción, el medio ambiente en la UE podría librarse de 400.000 toneladas de microplásticos a lo largo de 20 años”, apunta esta agencia europea con sede en Helsinki.

Estas partículas son un problema para el medio ambiente y, según dejan entrever algunos estudios, podría serlo también para la salud. “Son pequeños”, advierte la ECHA, “por lo que se pueden ingerir fácilmente y, eventualmente, introducirse en las cadenas alimenticias”.  Además, son muy resistentes a la biodegradación ambiental, “lo que los lleva a estar presentes en el medio ambiente durante mucho tiempo”. Y su degradación consiste en ir fragmentándose en partículas más y más pequeñas, hasta llegar convertirse en “nanoplásticos”. “Son prácticamente imposibles de eliminar del medio ambiente después de ser liberadas”, resume esta agencia europea.

Por todo ello, la ECHA propone restringir su uso, como ya había pedido el Parlamento Europeo. La propuesta de esta agencia, que se ha presentado este miércoles, se centra en los microplásticos que se añaden de forma intencionada a los productos. En el medio ambiente en estos momentos hay dos tipos de microplásticos: los que son resultado de la fragmentación de plásticos como bolsas o botellas y los microplásticos de uso intencionado. En este último caso, la ECHA ha encontrado estas partículas en un sinfín de productos: fertilizantes y productos fitosanitarios; cosméticos (productos enjuague y limpieza); detergentes y suavizantes; productos para limpieza y pulido; pinturas y tintas; productos químicos utilizados en el sector del petróleo y el gas; construcción; productos medicinales; y suplementos alimenticios y alimentos médicos.

Esos microplásticos llegan luego al medio ambiente, principalmente, “a través de las aguas residuales y los residuos sólidos municipales”, apunta ECHA. Aunque también hay algunos casos en los que se liberan intencionadamente, como ocurre con algunos productos agrícolas. La Agencia Europea de Productos Químicos concluye en su estudio que los microplásticos agregados intencionalmente “tienen más probabilidades de acumularse en ambientes terrestres”, ya que las partículas se concentran “en los lodos de aguas residuales que se usan frecuentemente como abono”. Aunque también hay una parte que acaban en el mar. En cualquier caso, la ECHA advierte de que los vertidos de esta clase de plásticos no están “adecuadamente controlados”.

Riesgos para los humanos

La ECHA reconoce el alto grado de incertidumbre sobre los efectos de los microplásticos y nanoplásticos en el medio ambiente. Incide en que debido a su tamaño pueden entrar en la cadena alimentaria. Y, como han demostrado algunos estudios ya, ser ingeridos por los humanos. Pero la agencia admite que “los posibles efectos en la salud humana” todavía no están bien estudiados.

En algunos casos, como determinados tipos de exfoliantes, la agencia espera que a lo largo de 2020 sean los propios fabricantes los que eliminen el uso de microplástico. En otros, como el caso de fertilizantes o productos agrícolas (donde los impactos económicos pueden ser mayores) se propone un calendario para su supresión que ofrece una moratoria de entre cinco y diez años. La ECHA espera tener completada su propuesta en 2020 para que pueda ser aprobada por la Comisión Europea, que hace un año ya anunció su intención de vetar los microplásticos que se añaden deliberadamente a los productos.

FUENTE: DIARIO EL PAÍS. MANUEL PLANELLES.

Las ‘startups’ se rebelan contra el plástico

Diferentes iniciativas, como Plastic Bank y The Ocean Cleanup, luchan contra la contaminación de este material mediante el uso de tecnologías que abarcan desde ‘blockchain’ hasta algoritmos.

Comemos microplásticos. Aunque no los veamos, cuando el marisco y el pescado llegan a nuestra mesa, ahí están silentes para viajar por nuestro estómago. No se trata de que la dieta mediterránea se haya vuelto loca y su menú incluya ahora una ingesta recurrente; pero para los peces y otros animales forman parte de su alimentación diaria. “Afecta a los seres humanos porque los plásticos absorben toxinas. El 100% de los mejillones que hemos analizado contienen microplásticos. Esta contaminación no conoce fronteras. Invade también lagos, ríos, montañas y valles”, afirma Tod Hardin, director de operaciones de Plastic Oceans International. Ante esta situación, varias startups han izado la bandera en favor del medio ambiente como eje del negocio.

Pese a que no existe una cifra cerrada que cuantifique cuánta basura de plástico viaja por la Tierra, especialmente por los mares, la mayoría de estudios baraja entre ocho y 15 millones de toneladas. Una iniciativa que se ha puesto manos a la obra para rebelarse contra esta contaminación la encabeza David Katz, CEO y fundador de Plastic Bank. Con la ayuda de blockchain y un sistema de tokens, monetiza y recicla los residuos que recoge en instalaciones distribuidas, sobre todo, en países con altos niveles de pobreza. “Permitimos el intercambio de plástico por dinero, bienes o criptomonedas. Con nuestro sistema, todo se puede comprar usando desechos plásticos. Desde la matrícula escolar hasta el seguro médico”, añade Katz.

Para comprender mejor el funcionamiento de Plastic Bank, su fundador pone el ejemplo de cómo operan en Haití, un país asolado por un terremoto en 2010. La protagonista de su historia es Lisa Nasis, una recolectora de plástico que ha convertido esta actividad en su fuente de ingresos. Al concluir su jornada laboral, tras ir puerta a puerta recogiendo estos residuos, acude a la startup para pesar y detallar la calidad de lo recabado. “Le transferimos el valor del plástico a una cuenta electrónica de ahorros en la que revaloriza el precio del material. El plástico social es el bitcoin de la Tierra y está al alcance de todos”, detalla.

El proyecto emprendido por Kratz todavía tiene una fase más para cerrar el modelo de economía circular que preconiza –y obtener rentabilidad en su particular lucha medioambiental–. Todo el plástico recolectado lo tratan y reciclan para su posterior venta a terceros, como Marks and Spencer, Shell y Henkel. Esta última organización, por ejemplo, se ha comprometido a emplear anualmente 100 millones de kilos de este “nuevo” material. “Si cualquiera de nosotros compra champú o jabón para la ropa con envases de plástico social, estaremos contribuyendo indirectamente a eliminar los residuos que van a parar al mar y, al mismo tiempo, aliviaremos la pobreza”, zanja.

Algoritmos que aprovechan las corrientes marinas

Pocas dudas quedan de que los mares son uno de los grandes perjudicados de la utilización de plásticos de un solo uso, como los bastoncillos de algodón y los envases. Como aseguró la propia directora de océanos de Naciones Unidas, Lisa Svensson, estamos ante una crisis planetaria que arruina el ecosistema marino. Para combatirla, en 2012 nació The Ocean Cleanup, una startup estadounidense que promete limpiar hasta la mitad de los desechos plásticos del Pacífico en cinco años a base de algoritmos, energía solar, buques, redes y corrientes marinas. “Los satélites ayudan a localizar estos desperdicios y el big data y la visualización de datos facilita que comprendamos mejor la gravedad del problema”, sostiene Hardin.

La mezcla en una coctelera de todos estos elementos, entre tecnológicos y clásicos, dotan de sentido a The Ocean Cleanup. Su solución se basa en una red en forma de u, de unos 600 metros de largo por tres de profundidad, que aprovecha las corrientes marinas circulares y los vientos para recoger todos los plásticos vertidos. Cuando ha alcanzado su máxima capacidad, unos buques tiran de cada extremo de esta red y transportan los residuos a tierra para su posterior reciclaje. Pero, ¿dónde colocamos estas barreras? “Un algoritmo determina las mejores localizaciones para favorecerse de los movimientos de las corrientes autónomamente. Esto nos permite controlar con información en tiempo real saber la trayectoria de la instalación y su comportamiento”, explican desde la startup.

Para el funcionamiento de este engranaje, puesto ya en marcha en la bahía de San Francisco –denominado System 001–, probado previamente en el mar del Norte y parecido a la creación de una nueva línea de costa, no hace falta ninguna fuente de energía externa. Los dispositivos electrónicos instalados se nutren de la radiación solar. Aparte, con todo el big data que analizan en la recogida de los residuos, perfeccionan el algoritmo de ubicación y mejoran la tecnología necesaria para maximizar los resultados. Mares y océanos se han convertido en un terreno líquido donde diferentes startups, ayudadas por la transformación digital, han comenzado su particular rebelión contra la contaminación de los plásticos y su andadura empresarial.

La economía circular que dejará atrás el uso del plástico

Aparte de dar una nueva vida al plástico con su reciclaje, Tod Hardin, director de operaciones de Plastic Oceans International apela al supuesto virtuosismo de la economía circular para que este material deje de ser un problema medioambiental. En su opinión, si los consumidores dejan de utilizar estos plásticos de un solo uso, las empresas cambiarán sus modelos de negocio e invertirán el dinero en tecnologías más avanzadas que sean una alternativa real. “Estamos a favor de aquellos que se emplean en el largo plazo. Para la medicina o la automoción son fundamentales. Se emplean adecuadamente y tienen un papel fundamental para el progreso. La concienciación ha de venir en los demás, como en los embalajes”, concluye Hardin.

FUENTE: DIARIO EL PAÍS / RETINA Por Jorge G. García .

Cómo descargarte la zona que vas a visitar este verano para viajar sin datos

Google Maps permite bajarse zonas concretas para que no te cueste ni un euro orientarte o por si te quedas sin cobertura en una carretera comarcal y Google Trips, organizar las visitas.

Pese a que con la eliminación de los costes del roaming en buena parte de Europa nos podremos ahorrar un buen pico en la factura del móvil, hay mucho mundo que recorrer y uno nunca sabe a ciencia cierta si encontrará una buena conexión wifi para manejarse en destino. En este sentido, Google Maps se ha convertido en una herramienta esencial para los que viajen por el mundo ¿Dónde queda el hotel? ¿Hay alguna farmacia en la zona? ¿Qué dirección hay que tomar para ir al museo? Son cuestiones que en cualquier ciudad se resuelven recurriendo al móvil, pero en el extranjero y sin un plan de datos asumible, puede resultar inútil.

Google permite descargar zonas hasta un máximo de 120.000 kilómetros cuadrados y, aunque la navegación esté operativa, el usuario no dispondrá de toda aquella información en tiempo real de tráfico, rutas o comercios

Conviene destacar que Google permite descargar zonas hasta un máximo de 120.000 kilómetros cuadrados y aunque la navegación está operativa, evidentemente, el usuario no dispondrá de toda aquella información en tiempo real que requiera de datos, como el tráfico, rutas alternativas, o incluso los comercios o locales de la zona. El gigante de Mountain View quiere asegurarse de que dichas zonas no se queden obsoletas en el móvil del usuario y para ello obliga a que sean actualizadas con una cadencia mensual (por defecto, esta actualización es automática y cuando el móvil esté conectado a una red wifi).

También se pueden planificar las visitas sin datos con Google Trips. Esta aplicación automatiza los viajes por nosotros,  encontrando las tarjetas de embarque y proponiendo toda clase de planes en el lugar de destino

Google Maps puede evitar que nos perdamos en una ciudad que no conocemos y en la que no disponemos de datos móviles, pero ¿cómo organizar las visitas a lugares de interés sin conexión a internet? El hervidero de ideas del gran buscador también parece haber encontrado una buena solución con una poderosa herramienta que no todo el mundo conoce: Google Trips. Esta aplicación móvil automatiza los viajes por nosotros, no solo encontrando las tarjetas de embarque y reservas de vuelos en la cuenta de Gmail, sino proponiendo toda una serie de planes en el lugar de destino. Así, si uno tiene organizadas las vacaciones en Estocolmo, bastará con buscar esta ciudad en la aplicación y Trips se encargará de presentar en una clara interfaz todos los planes, locales y lugares de interés tomados en consideración por su popularidad y votos positivos de previos viajeros.

El usuario de Trips puede así organizar su propio viaje seleccionando de este listado los lugares que más le interesen, contando además con todo tipo de detalles de los mismos (horarios, cómo llegar, fotografías, opiniones…). Y al igual que sucede con Google Maps, en Trips la descarga para su uso off-line es todavía más sencilla: basta con pulsar sobre “Download” (todavía no está traducida al español) para disfrutar de toda la información sin necesidad de conectarse a Internet.

FUENTE: Diario El País, José Mendiola Zuriarrain